“Nos dedicamos a lo que nos dedicamos”
 G. Henríquez

ISSN0719-0212

Los riesgos en la Democracia y el rol de la opinión pública

Gabriel HenríquezPor
Publicado el 5 Jan, 2008

Riesgos DemocraciaDentro de la política contingente, los “publicitados” actos de corrupción, los llamados a la cuasi aniquilación del sistema de partidos, etc. se deja ver algo que podríamos llamar el riesgo de una “profesía autocumplida”. La perspectiva chile-centrística hace quedar a cualquier crisis de magnitud en algún país del globo, como menor a algún procesamiento (ni siquiera despues de ser juzgado) de algún dirigente político por casos de corrupción en Chile. Basta darse cuenta el tiempo (y la dedicación) que se dedica al reporteo de las noticias internacionales es mínimo, hasta la opinión de los expertos se limita a un espacio de 5 segundos, siendo el resto la tarea del periodista. En las cadenas de noticias de los países desarrollados se dedica el 80% del tiempo a noticias internacionales, y el resto a noticias nacionales….al parecer en nuestro país la palabra globalización carece de un significado GLOBAL, sino que se atiene a la mera globalización económica. De todos modos, quiero recalcar la importancia de los medios (las “noticias” en sí) para establecer un estándar REAL de ponderación de los eventos foráneos y nacionales. A pesar de lo precario de lo último, algún día seremos capaces de mirar hacia afuera con la misma capacidad de autocrítica que miramos las cosas (cosillas) que suceden en nuestro país.

Pues bien, los múltiples titulares de las oleadas de nuestra vida política obligaría a casi cualquier persona a dudar de la integridad de nuestra democracia, e incluso (a los más pesimistas) a progresivamente despreciar la democracia mientras más eventos mediáticos parecieran hacerla caótica. Sin embargo, es cuando miramos con detención al exterior (lamentablemente) donde realmente podemos apreciar lo que tenemos y cuan importante, y sobretodo difícil es poder hablar tranquilamente de democracia en otros contextos. El asesinato de Benazir Butto en Pakistan es un episodio de verdadera crisis, las múltiples protestas ( y sangrientas por cierto) en Kenya hacen quebrajar la laboriosamente trabajada pero débil democracia Kenyana, los últimos atentados en las ciudades petrolíferas Nigerianas hacen titubear la precaria paz social, etc. uno podría fácilmente continuar y nombrar episodios de verdaderas crisis, sin embargo el punto parece estar claro. Es en las experiencias globales donde debemos ponderar la “gravedad” de nuestros propios problemas, y afrontarlos según el peso que les merece… de poco servirán múltiples declaraciones públicas acusando la “escandalosa” crisis de la política chilena, dentro de la derecha apelando a la degeneración y el cuasi saqueo de las arcas fiscales por parte de la coalición gobernante, asi como tampoco son adecuadas las frecuentes declaraciones de personeros del oficialismo recordando a la derecha su vocación “dictatorial”… como si el debate político debiese basarse en prejucios antes que ideas.

En el calor de la lucha política muchas cosas pueden decirse que luego serán olvidadas por sus propios proponentes, sin embargo las personas no olvidan tan fácilmente ni pueden ver declaraciones y actitudes como meros frutos del juego político, más peligroso aún es el énfasis que se le otorgue a las pequeñas peleas, las pequeñas declaraciones que suelen ser agrandadas enormemente a través de los medios.

La Democracia puede no ser la mejor forma de gobierno que pueda existir, pero es la mejor dentro de las que el hombre ha podido crear hasta ahora. Acceder la forma de gobierno que establece la igualdad jurídica entre las personas, el acceso libre a cargos públicos, el derecho a participar en actividades políticas o elegir los representantes públicos de forma transparente, libre y competitiva; aunque sea todo esto en su forma más básica…. es muy difícil, aunque para nosotros pareciera ser un hecho dado . Son países post-coloniales desde los años 50 quienes han luchado por todos los medios para acoger la democracia como forma política de gobierno , y es ahí donde casi no existió el más mínimo vestigio de democracia en el régimen colonial (quizás sólo en una pequeña suma en India) donde hoy países viven crisis, y otros tratan de construir su democracia de manera lenta pero con mucho esfuerzo, todo esto sin sumar los vaivenes de la globalización, de los vaivenes de la economía mundial que por fuerzas de los más poderosos tienden a tensionar a estos pequeños países y hacerlos navegar en olas bastante hostiles en tiempos de crisis. Es en estos lugares donde podemos hablar de crisis de tamaño y las cuales merecen mucha más atención que cualquier declaración revanchista de algún político chileno, que eventualmente con sus típicas réplicas ocuparía gran parte del tiempo en un noticiario nacional, y por ende en el conciente del televidente, y más importante aún… del chileno medio.

Kenya, Pakistan, Nigeria, entre otros, son países con democracias precarias que lentamente forjan instituciones para aspirar al bien preciado de la democracia, en estos países (lamentablemente) actualmente es posible hablar de graves crisis políticas (quizá no tanto en Nigeria, pero sí una debilidad enorme del Estado). Es en Kenya (por ejemplo) donde las elecciones son de tal dudosa transparencia que el pueblo rabiosamente protesta sin poder expresar su parecer de manera concreta a través del sistema político, y es aquí donde muchos ciudadanos mueren por los excesos del Estado… estas son verdaderas graves crisis, y merecen importancia, la cual rara vez podemos ver en nuestros medios.

Chile es un país afortunado, luego de una cruenta dictadura de 17 años, que fueron los únicos años en los que se vió interrumpida de manera cuasi-permanente el historial democrático de nuestro país, y en una transición de 4 años exitosamente el poder volvió al pueblo de forma cabal. Este historial quizá a algunos los haga reflexionar sobre la “larga historia democrática de Chile” lo cual en parte es cierto, si sólo nos abocamos a la votación para elegir el gobernante y el acceso a cargos públicos; sin prestar atención a los requisitos de propiedad y de alfabetización que rigieron el acto de votar por largo tiempo, así como la asignación de cargos públicos sólo entre la élite propietaria y terrateniente, etc. En definitiva es difícil hablar de un historial democrático, a la luz de cómo definimos democracia hoy. Sin embargo, claro está que el fin de la convivencia democrática ha sido de acuerdo nacional por gran parte de la historia del país, y a lo largo del cual se desarrollaron instituciones que permitieron llevar a realidad dicha aspiración, lentamente.

Finalmente, sabemos que Chile no es una democracia perfecta, ni siquiera una democracia desarrollada, como EE.UU., Gran Bretaña o Suecia, por ejemplo. Pero sin duda los desafios y problemas que encontremos en el camino deben ser resueltos con una mirada amplia, con una mirada global, con la conciencia clara de que hay mucho que hacer, pero con la responsabilidad de saber que vivimos en un pacífico país democrático, que carece de motivos para grandes crisis y que es EXACTAMENTE ese clima de ausencia de grandes crisis que debe permitirnos mirar al futuro y sabiamente optar por los mejores caminos para mejorar la calidad de nuestra democracia. Engrandecer las cosas chicas y coyunturales difícilmente puede ayudarnos a mirar y pensar con claridad, lo más probable de esta manera es lograr llevar a cabo una profesía autocumplida, donde la importancia de lo pequeño prime por sobre las virtudes que pueden sin duda estimular a pensar y a crear un país mejor.

  • http://ballotage.cl/author/bastian/ Bastián González Bustamante

    Sabemos que en nuestro país la democracia no es “desarrollada”, sin embargo pareciera ser un lugar común que utiliza mucha gente decir que nuestro sistema político es muy estático y que cada vez se desgasta más, muestra de aquello es lo poco representativos que resultan hoy por hoy los partidos políticos.

    Ahora bien, aquello sugiere en cierta medida cambiar ciertas cosas, como por ejemplo regular nuestro sistema de gobierno o bien realizar cambios en nuestro sistema electoral. Sin embargo, creo que nuestros esfuerzos deberían concentrarse en un punto que señalas en tu artículo: el rol de la opinión pública.

    No es bueno engrandecer pequeñas cosas ni dejarse guiar por una agenda a veces impuesta, creo que falta discusión de calidad y una ciudadanía más informada… si los ciudadanos se dejan guiar por todo quien aparece disparando en contra del gobierno sin pensar en el trasfondo de las situación, creo que eso es una muestra de falta de formación ciudadana y seguramente por eso se pierde el nexo con los partidos políticos, los cuales ya no pueden interpretar las demandas ciudadanas. Lo que es peor, creo que hoy en día la gente ni siquiera se interesa por temas realmente contingentes, prefieren ver farándula.

    Ahora bien, el que la mayoría de nuestra ciudadanía no este bien informada (pues de todas maneras hay un gran número que si lo está) no quita también que los partidos políticos están jugando un rol poco adecuado, en parte quizás por los vicios estructurales de nuestro sistema político. Creo que el problema es bidireccional.