Chile Contigo
Publicado el 14 Feb, 2008
La prensa, se dice en algunas partes, es un cuarto poder. Después de los poderes del Estado, los periodistas, armados solo con su libretas de apuntes, cámaras y persistencia, sirven como un elemento fundamental de una Democracia sana, siendo los vigilantes permanentes de la acción de los otros tres poderes. Pero para poder cumplir su rol, la prensa debe ser también diversa e independiente. O sea, el tener varios diarios no basta. También tienen que tener distintos puntos de vista.
Y si hay una medida de esa diversidad en la prensa Chilena, es la discusión que le he escuchado incluso a los más progres de mis amigos, que tratan de separar el conservadurismo extremo de El Mercurio del mero derechismo pragmático de La Tercera. Cuestión de gustos, digo yo, si uno quiere perder el tiempo tratar de distinguir dos bichos tan parecidos.
Y la ideología se nota. La deformación de los datos, las historias ausentes, la falta de escrúpulos al presentar las noticias, los titulares insidiosos, y un largo etc, este es un trabajo de largo aliento con que, a falta de contraparte, le ayudan a la derecha a construir la narrativa que se le de la gana. Edwards y Saieh siempre tienen las imprentas dispuestas.
Y por eso es entendible que el gobierno, sufriendo largos años de ataques de la máquina propagandística de la derecha, haya decidido que algo había que hacer. Que esto ya estaba bueno de tonteras, y que había que tomar cartas en el asunto.
Como en una mala película, el gobierno parece haber decidido enviar a alguno de sus asesores (del Segundo Piso, nos dicen que fue un tal Sr. Carvajal) en una máquina del tiempo a ver como se solucionaban estás cosas en el siglo XX. ¿Y con que volvió Carvajal? Nada menos que con la versión Chilena de Izvestia, una publicación destinada a ser la voz del gobierno Chileno frente a una sociedad mal informada por los malulos de Copesa. ¿El nombre? Chile Contigo. (quién es el “tú” de “contigo” todavía esta por definirse).
Que idea más sutil. Y con visión de gol, también. No hay más que imaginarse en que se convertirá el pasquin en un futuro gobierno de derecha, cuando a El Mercurio y La Tercera se sumen TVN, La Nación, aunque tal vez renombrado a… ¿La UDI Contigo?
Para los que algo sabemos de la historia de la prensa en Chile, la creación de Chile Contigo no es solo una medida que demuestra una política comunicacional antidiluviana (Carvajal, al parecer, es el “cerebro” detrás de los brillantes esfuerzos comunicacionales de este gobierno), sino también es de una ironía notable. Después de todo, la llegada de la democracia fue el pináculo de la diversidad de la prensa escrita chilena. Los esfuerzos de los medios más progesistas por sobrevivir fueron condenados al fracaso no en poca medida por la falta de una política pública que permitiera utilizar los inmensos recursos invertidos por el estado en avisos en la prensa para matar dos pájaros de un tiro: asegurar que la información le llege al público, y al mismo tiempo estimular la existencia de una prensa diversa.
Y hoy, enfrentado a las consecuencias de una política miope que nos dejo una prensa de mala calidad y tremendamente ideologizada, el gobierno, en vez de formar una política pública coherente sobre el avisaje del estado, ha decidido en vez crear su propio brazo de propaganda. Por suerte, sospecho que la sociedad de Chile ya no esta para estas tonteras, y el esfuerzo se caerá por su propio peso. Lamentablemente, en el camino seguiremos malgastando recursos que, bien utilizados, ayudarían a que tuvieramos una prensa cuyas voces harían que “Chile Contigo” parecería aún más ridículo de lo que parece hoy día. Que no es poco.













