El “Gran Némesis” de Frei: Las encuestas de opinión
Publicado el 24 Oct, 2009
Hay un dicho popular que dicta que “todo en la vida se devuelve” y la contingencia política chilena no es la excepción. En las pasadas elecciones presidenciales las encuestas de opinión fueron un arma recurrente de la Concertación gracias al posicionamiento de Bachelet frente a dos candidatos de una Alianza por Chile dividida. Sin embargo, hoy aquello se ha invertido, dos ex concertacionistas descolgados le roban votos al candidato oficialista, mientras Sebastián Piñera más que estancado se muestra como consolidado en las diversas encuestas de opinión.
Es importante distinguir que cuando me refiero a dos “ex concertacionistas” claramente hablo de Jorge Arrate y Marco Enríquez-Ominami, sin embargo en términos reales, los problemas de Frei los causa solamente Enríquez-Ominami o MEO como lo han bautizado las redes sociales y la prensa chilena. Lo anterior es porque Arrate al proclamarse como candidato del Juntos Podemos, se ha comprometido directamente con la izquierda más dura, limitando ampliamente su techo de votación, sin embargo MEO parece un candidato fresco, capaz de captar apoyos del centro político, la izquierda dura y también del mundo independiente decepcionado de la política, definitivamente MEO se consolida como un real fenómeno.
El principal perjudicado es Eduardo Frei, pues hace meses que las encuestas de opinión incluyendo la prestigiosa CEP lo muestran estancado junto con Piñera, mientras que MEO crece, sin embargo el escenario ha cambiado y ha comenzado a perder terreno lo cual hace peligrar su eventual paso a segunda vuelta.
Un hito importante fue el debate presidencial televisado, donde claramente destacaron los candidatos más pequeños en desmedro de Piñera y Frei que protagonizaron el episodio del Informe Global de Corrupción 2009. El mal manejo comunicacional de Frei en aquél tema (como otros que pueden leer en http://ballotage.cl/2009/10/eduardo-frei-incompetencia-comunicacional/) convirtió a las encuestas de opinión en su Némesis incuestionable.
El primer “strike” para Frei fue después del debate radial organizado por la Universidad Mayor, hace unas dos semanas, donde Piñera se impuso con un 41%, Enríquez-Ominami con 22%, Arrate con un 19% y Frei con sólo un 17%, al día siguiente el candidato oficialista fue rematado con la encuesta de La Tercera, dónde Piñera aparece con un 39%, Enríquez-Ominami con un 24% y Frei con un 20%.
El segundo “strike” para Frei es un golpe doble y bastante duro que ocurrió esta misma semana, las encuestas IPSOS y CERC. En la primera no sólo es posible encontrar a Enríquez-Ominami a menos de diez puntos de Frei, sino que en segunda vuelta éste logra un empate técnico frente a Piñera consolidando algo que venían esbozando en encuestas pasadas: MEO es mejor candidato que Frei para enfrentar a Piñera. Esto se ve ratificado por la demoledora encuesta CERC dónde aparece Piñera con un 41% y luego le siguen empatados Enríquez-Ominami y Frei con un 20% y más atrás Arrate con un 3%.
Lo peor de la encuesta CERC para Frei es que ratifica con fuerza la idea de que MEO es mejor candidato para enfrentar un balotaje frente a Piñera, pues sólo marca nueve puntos de diferencia, mientras que Frei esta a doce puntos, una situación que no anticipaba el Director del CERC, Carlos Huneeus, pues a principios de año negaba la existencia del “fenómeno Enríquez-Ominami”.
El Némesis de Frei potencia la simpatía por el “caballo perdedor” o “underdog”, fenómeno que ocurre cuando un candidato que no es favorito va tomando fuerza pues proyecta una idea de “lucha moral” y logra sorpresa por adhesión de último minuto. Sin duda Enríquez-Ominami está logrando esto incluso entre las filas de la Concertación.
Según Bouza-Brey (1991) existen distintos tipos de estructuras en las elites políticas, mientras ésta interactúa dentro de un modelo sistémico y se caracteriza por su nivel de acceso al gobierno. Enríquez-Ominami en primera instancia contó con el apoyo de la estructura terciaria (movimientos y dirigentes menores), luego gano el apoyo de estructuras secundarias (formadores de opinión) y ahora se debate por el apoyo de estructuras primarias (partidos políticos y gobierno). Es interesante ver que en la medida que MEO gana el apoyo de estas estructuras, Frei pierde apoyo en las encuestas y es más interesante aún considerar que Enríquez-Ominami cuenta con el apoyo informal de las estructuras primarias, sin embargo aún no gana el apoyo formal y eso lo puede lograr gracias al gran Némesis de Frei.
Lo único que le queda a don Eduardo es tratar de evitar a toda costa el tercer “strike” y para esto ha adelantado algo que se esperaba para la segunda vuelta, sacar la artillería pesada: Ministros a la calle, cambio de Gabinete y madre de la Presidenta al comando. Esto si bien puede traer externalidades negativas por lo temprano de la campaña, sin duda es necesario, sino Frei quedará “out” y no tendrá balotaje.







