La Colusión de la izquierda extraparlamentaria y la Concertación
Publicado el 25 Nov, 2009
El tenor de los últimos episodios de la franja electoral de Jorge Arrate apunta a un ataque directo sobre Marco Enriquez-Ominami (Radiobiobio.cl), algo que no habíamos presenciado en los primeros capítulos de la franja ni menos aún en los primeros encuentros entre los candidatos, asunto que se ha complementado con un importante acercamiento entre las candidaturas de Arrate y Frei (Latercera.com). Así sorpresivamente quien se estimaba como un candidato con ideas nuevas y frescas, incluso más que M-EO, ha caído presa del pacto contra la exclusión (Soitu.es) que ha tomado más fuerza luego de darse a conocer variadas encuestas donde la competitividad de M-EO es mayor a la de Frei en segunda vuelta, y sobre todo debido al hecho de que el candidato independiente se encuentra notablemente en alza mientras que Frei se encuentra estancado e inclinándose hacia la baja.
El pacto, supone la necesidad imperiosa de la Concertación de conseguir el apoyo de la izquierda extraparlamentaria para un eventual gobierno, desde el legislativo por cierto, a sabiendas que existe ya una alternativa en la centro izquierda que encarna M-EO, que probablemente podría resultar para la izquierda extraparlamentaria igualmente atractiva para lograr el “pacto contra la exclusión”, sin embargo los recursos políticos que a futuro puede proveer la Concertación son lejos más confiables que los que pudiese ofrecer el candidato independiente. En este sentido el carácter amenazante para la Concertación de la candidatura de M-EO es la razón por la cual el anticipo de dicho acuerdo que en la elección pasada se logro solo luego de la primera vuelta. Por otra parte, electoralmente el enemigo de Frei es M-EO y no Piñera, por tanto el pacto permite a la Concertación debilitar la opción del candidato independiente abriendo un nuevo flanco de ataques que esta vez lo personaliza su ex compañero de partido el PS Jorge Arrate.
Hablamos de una colusión pues tanto Frei como Arrate a pesar de encontrarse en el discurso ideológicamente lejanos, concertarán (al menos teóricamente) políticas comunes, Frei desde el Ejecutivo y Arrate con sus parlamentarios en el Legislativo, en un eventual gobierno (ni en la actual campaña Frei ni Arrate pueden escaparse al entendimiento político del cual forman parte). Es más, es equívoco hablar del Arrate del primer debate que parecía totalmente distinto a Frei, pues ya el pacto ha cobrado validez en términos de alianza, la izquierda extraparlamentaria actúa discretamente apoyando a Frei, a la vez esta se inclinó ante la oferta electoral de la Concertación y es imposible establecer una diferencia tan grande entre Concertación y la izquierda extraparlamentaria. Hablamos de una colusión debido a que, si bien hablamos de un acuerdo parlamentario, el hecho que existan candidatos presidenciales distintos es, en términos electorales, una máscara para esconder que Arrate desea aumentar como sea su votación en la izquierda dura que en segunda vuelta tratará de traspasar a Frei, es exactamente ese nicho que sobre el cual M-EO representa un peligro para la Concertación. Por otra parte, es dramático apreciar la cercanía electoral entre la DC y el PC (Ballotage.cl), lo que refleja que en términos políticos existe un acuerdo para que cada partido pierda su identidad con tal de ganar las elecciones, debido a que entre ambos partidos que tienen total y absolutas diferencias en términos ideológicos y programáticos, que perfectamente el elector preferiría que se expresasen.
Por otra parte, esta es la “primera elección desde 1989 en que el PC no llevará una lista parlamentaria en todo Chile” (Lanacion.cl) sacrificando la autonomía de la carrera al legislativo en primera vuelta por aliarse con la Concertación desde antes de esta y no competir contra esta sino con ella. Entre el juego de pérdida de identidad y de sustrato ideológico resulta impresionante lo de Frei identificándose como continuador de Allende (Adnradio.cl) para posteriormente calificar su gobierno con un 4.0, cabe preguntarse ¿qué ideales está específicamente la DC tranzando en su intento por regresar con la presidencia a La Moneda? De esto, el pacto es un símbolo más de la decadencia doctrinaria e ideológica de un partido que ha perdido electorado y un lugar preponderante en la política chilena.
Sobre la decisión del PC me cabe la duda de que: ¿Después de 20 años la Concertación querrá realmente acabar con el sistema binominal, teniendo el antecedente de no haberlo hecho antes y que las soluciones de la Comisión citada por Bachelet al respecto termino sugiriendo medidas compensatorias dentro del sistema binominal y no su cambio completo?
En definitiva, es verdad que M-EO representa una alternativa verdadera a la Concertación tal como existe hoy, pues el pacto contraído por la izquierda extraparlamentaria los vincula a una coalición que en las actitudes históricas se ha mostrado reticente a cambiar el binominal y a cambiar el modelo tal como lo pretende por ejemplo el partido comunista, es más llega a ser contradictorio el llamado de continuidad de la Concertación y los anhelos de cambio de la izquierda extraparlamentaria.
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