Piñera y la gravedad del acuerdo con ex uniformados
Publicado en Nacional el 23rd Nov, 2009
Sorprende la poca importancia atribuida al acuerdo del candidato de la Alianza con la Agrupación de Militares en Retiro « Chile Mi Patria » (Radiobiobio.cl) que hace mención a “evitar la eternización de los juicios de violaciones a los Derechos Humanos”, es decir prescribir los casos en investigación (bajo una eventual ley de punto final), de este modo eximiendo de culpa a los numerosos ex militares que están siendo procesados o investigados por crimines de derechos humanos cometidos en la dictadura.
En términos jurídicos y políticos el acuerdo es escandaloso. El derecho internacional establece mediante la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de lesa humanidad de 1968 que dichos crímenes no pueden ser prescritos como delitos comunes, sino que entran en una categoría que los hace de relevancia internacional, por tanto “la aplicación a los crímenes de guerra y a los crímenes de lesa humanidad de las normas de derecho interno relativas a la prescripción de los delitos ordinarios suscita grave preocupación en la opinión pública mundial, pues impide el enjuiciamiento y castigo de las personas responsables de esos crímenes”, de este modo bajo estándares modernos del derecho internacional se busca la investigación judicial en todos los casos de las violaciones a los derechos humanos más graves. En efecto, cuando hablamos de crímenes de lesa humanidad, nos referimos específicamente a su tipificación en el Estatuto de Roma que crea la Corte Penal Internacional en su artículo 7 como “ataques generalizados o sistemáticos contra una población civil con conocimiento de dicho ataque” que se enumeran así: asesinato; exterminio; esclavitud; deportación o traslado forzoso de población; encarcelación u otra privación grave de la libertado física en violación de normas fundamentales de derecho internacional; tortura; violación; delitos sexuales graves; persecución de un grupo o colectividad con identidad propia fundada en motivos políticos, racionales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos… ; la desaparición forzada de personas; y el crimen del apartheid. De entre los cuales es fácil encontrar varios crímenes por los cuales investigaciones y juicios de derechos humanos se están llevando a cabo o eventualmente se llevarían a cabo a futuro, basados en la persecución política y graves violaciones a los derechos humanos amparadas por el Estado durante la el régimen militar de Pinochet.
Lo mencionado anteriormente deja en evidencia que el acuerdo “secreto” que ha establecido el candidato de la Alianza es una violación flagrante del derecho internacional, y está lejos de incentivar un clima de “reconciliación nacional” que es el “fin” que busca la asociación de ex uniformados mencionada. En términos aun más crudos, y ciertamente increíbles, el presidente de RN Carlos Larraín expresa la conveniencia de “que los jueces apliquen la prescripción de los delitos, y agregó que hay muchos juicios cuya eternización no se entiende.” (Radiobiobio.cl).
En términos políticos sorprende el carácter “secreto” del acuerdo, y el hecho de que Piñera evite hacer alusión a este, lo cual establece bastante incertidumbre sobre su actitud con respecto a los derechos humanos en su eventual gobierno, no sólo con respecto a las violaciones en dictadura, sino en una eventual solución del conflicto mapuche donde ya la Concertación ha sido acusada de vulnerar los derechos humanos por el actuar del Estado en el sur de Chile (Ballotage.cl). Preocupa también que Pinera haya evitado hablar sobre el acuerdo, lo que sólo evoca un reconocimiento su existencia y su vigencia en la línea programática de su eventual gobierno. A esto se suma la propuesta de indultar por razones humanitarias a militares procesados por crímenes de derechos humanos (Radiobiobio.cl).
Por otra parte es notable apreciar la gran influencia de la derecha defensora del régimen militar en la línea programática del candidato de la centro-derecha, más precisamente la influencia de un partido de ultraderecha como es la UDI. A pesar de los 19 años pasados desde el retorno a la democracia existen patrones y comportamientos que no han cambiado y que la rigidez del actual sistema político ha ayudado a consolidar. En este sentido, ciertamente es imposible entender el actuar y pensar de un partido como la UDI olvidando su génesis en el régimen militar y las máximas políticas de su creador Jaime Guzmán, autor de la antidemocrática Constitución de 1980. En términos institucionales la UDI ha podido acoger un gran electorado debido al enfrentamiento bipolar que fuerza el binominal, también por ser el partido más grande de derecha y cuasi-padrino de RN partido que sólo en los últimos años RN ha podido crecer de manera independiente a la UDI. Sin embargo, hoy en su gran mayoría la derecha chilena es conservadora y no liberal, por el gran peso de la UDI en la alianza de derecha, que incluso llega a absorber la naturaleza liberal de RN. Por otra parte, nunca ha habido un juicio político que permita establecer que los antiguos colaboradores del régimen militar (y el régimen en sí, por cierto) y el partido que hoy los acoge han cometido crímenes políticos y de derechos humanos de notable gravedad. Esto en gran parte debido a que la Concertación pactó con las autoridades del régimen autoritario las condiciones de la democracia fundada en 1990 (Chile: Una democracia tutelada, Portales, 2000), contemplando dentro de los acuerdos el no perseguir a las antiguas autoridades por su responsabilidad política en la dictadura.
Quizá por esta razón lo aberrante del acuerdo establecido por Piñera no escandaliza a la clase política chilena, pues no existe políticamente la palabra “culpa” o “vergüenza” del pasado, sino que existen sólo palabras de neutralidad o incluso conformismo, que alientan el surgimiento de grupos de presión pidiendo amnistías o prescripciones y candidatos dispuestos a otorgarlas rompiendo con una de las máximas básicas del derecho internacional como es la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad.












Felicitaciones por el análsis y por vuestro sitio que contribuye al pluralismo informativo.
Leopoldo Lavín Mujica
mira nose si sabes como se hacen las leyes o no, pero te explico NO SE HACEN POR DECRETO, tienen que pasar por ambas camaras del congreso y es IMPOSIBLE que la alianza tenga mayoria en ambas, y además hay elecciones cada 4 años, osea si gana Piñera va a tener poco tiempo para gobernar y va a tener que hacerlo OBLIGATORIAMENTE mediante acuerdos, siguiendo con este racionamiento que solo requiere 2 dedos de frente te puedo decir que la proxima eleccion es en 2014, y sería el error más ESTUPIDO en la historia de Chile que intentara una ley de punto final porque al igual que tú la gran mayoría de los chilenos nos opondriamos a eso, además de la opinion internacional. Segundo, Piñera JAMAS se ha referido a una ley de punto final ni a una prescripcion, si no es weon, asi que te aconsejo, vuelve al mundo real, esta bien que no te guste Piñera, MI INTENCIÓN NO ES DEFENDERLO, pero solo pido REALIDAD, si quieres criticarlo criticalo por cosas verdaderas
Matías: Es bastante obvio que gran parte de las “promesas” y “compromisos” del candidato no se van a cumplir en un eventual gobierno, porque algunas no son veraces y porque otras encontrarán barreras importantes en el legislativo. Evidentemente, una ley que prescriba crímenes de lesa humanidad sería una gran polémica, razón por la cual Piñera no quiso dar muchos detalles sobre este acuerdo en particular.
Mi punto, si has leído bien la columna, es detallar el acuerdo con ex uniformados que tiene como finalidad cerrar los juicios por derechos humanos aplicando el “principio de prescripción de los delitos”, ve el link de radio biobio. Que se contempla como sexto compromiso adquirido por el candidato de la Alianza (que luego fue bajado de la página de chilemipatria).
Por otra parte el candidato nunca transparentó la forma y fondo de los compromisos pues “Sebastián Piñera declinó explicar su compromiso con los militares en retiro y sus asesores comunicacionales buscaron impedir que se le consultara al respecto” (revisa los links). Y ojalá hayas leído el tercer párrafo donde se detalla la opinión del presidente de RN que es similar a la expresada por Piñera en la adopción del acuerdo. Todo esto es polémico políticamente porque se obscurece un tema que por la explicación jurídica es bastante grave.
Y el resto es una explicación política por la cual se “puede” hablar de cierre de procesos de derechos humanos y por qué partidos como la UDI lo respaldarían. Que se basa en lo anterior.
A todo lo anterior no le encuentro nada de irreal. Para la próxima te recomiendo revisar las fuentes. Si quieres más información busca en la prensa.
Gabriel: La verdad creo que me das la razón, porque yo no estoy discutiendo el fondo del asunto (que sería grave aplicar la prescripción o una ley de punto final o amnistia) sino que mi opinion es no se puede hablar de “gravedad” de algo que simplemente no va a pasar JAMAS, porque das como argumento lo que dicen los mismo militares y la opinion del pdte de RN (lo que basicamente significa descubrir que en la derecha hay momios), la verdad es que para ti esos testimonios son la verdad absoluta porque tu asi lo quieres ver, pero además de esas opiniones tambien existen entrevistas en las que personas que estaban en la reunion dijeron que nunca se hablo de esos temas y el mismo Piñera en el debate dijo que estaba en contra de la prescripción y que se refirio a que los juicios no se eternizaran, que se apuraran, no que prescribieran (lo que a fin de cuentas no significa nada). Mi punto es simplemente que analisas y le otorgas importancia a un “compromiso” cuya existencia es por lo menos discutible, y que si de verdad existiera tu mismo aceptas que nunca se va a llegar a cumplir.
No se que mas puede ser irreal que algo que no va a pasar.
Intentar una ley así no sería una gran polemica, sería una estupidez y un suicidio político. (Por eso te recorde que la eleccion no define quien va a gobernar durante cien años, sino que en 4 años más hay elecciones de nuevo y nadie es tan weon como para cagarse solo) Es como si en un blog de derecha hubiera un articulo que diga “los siniestros planes de Arrate para cerrar todos los diarios que no sean del Estado”
Matías: Sobre lo de Arrate, nadie dentro de su equipo se ha referido a cerrar los diarios privados, ni que sepa yo él ha sostenido reuniones con gente que así lo desee, ni establecido acuerdos “informales” con ellos. Por favor si tienes antecedentes de este tenor te agradezco envíarnos el link para tener material de análisis.
Sobre la labor de análisis esta es interpretativa, no sólo sobre hechos ciertos que van a pasar ( difícil sería de precisar) sino sobre actitudes y acciones actuales que hablan de las intenciones y mentalidades de, en este caso, actores políticos determinados. A nosotros nos parece muy importante descubrir y darle sentido a estas “acciones” que en los medios tradicionales parece no existir.
Tampoco he dicho que exista la verdad absoluta, sólo dije que las fuentes son legítimas suficientemente como para darles un grado de certeza sobre la cual se basa el análisis. Nada es 100% verdad en este campo. Y lo que diga un candidato puede difícilmente calificarse como una confesión de verdad absoluta. Y ciertamente es difícil escribir sobre hechos “verdaderos que pasarán en el futuro”.
Es grave que en un país democrático un candidato intente (al menos) obtener el apoyo de las FF.AA. en retiro, participantes del régimen militar, ofreciéndoles informalmente un acuerdo para terminar con los juicios por DD.HH. Si Piñera lo desmintió a duras penas posteriormente es porque no podía, tal como dices tu, de ninguna manera aceptar que había logrado tal acuerdo. Y que el “sexto compromiso” haya sido bajado súbitamente de la página de “chilemipatria” indica, a mi parecer, que el compromiso efectivamente era “secreto”. Que es parte importante del análisis ofrecido.
Es un hecho que miembros de las FF.AA. en retiro buscan ser exculpados de violaciones a los derechos humanos, así como parte de la derecha busca honrar su añejo compromiso con el régimen militar estableciendo medidas que logren “prescribir” dichos crímenes. Así como es un hecho que Piñera sostuvo dicha reunión y los ex uniformados quedaron complacidos por el tenor de su apoyo que se expresa en el “sexto compromiso”.
Finalmente, que esto se lleve o no a cabo es indiferente al hecho de que, gran parte de la ciudadanía desconoce que las intenciones de ciertos actores políticos de derecha están por desconocer los crímenes de derechos humanos en el régimen militar y encontrar formas de vulnerar el derecho internacional aplicado a crímenes de lesa humanidad ( encuentro muy chocantes las declaraciones del presidente de RN). Así como existe la complicidad de la Concertación de no repudiar tales actitudes por factores históricos y porque el Estado chileno se encuentra acusado hoy de violaciones a los derechos humanos en el conflicto Mapuche.