“La forma más pérfida de dañar una causa consiste en defenderla deliberadamente con argumentos falaces”
 Friedrich Nietzsche

ISSN0719-0212

Sociedad de privilegios, las contradicciones de la derecha

Iván MurayPor
Publicado el 22 Nov, 2009

Sebastián PiñeraEn una reciente columna en donde se llamaba a terminar con los privilegios que subsisten en la sociedad chilena, los cuales provienen del lugar de origen de nacimiento, es decir de la clase social a la que se pertenece (Quepasa.cl) los columnistas expresaban que la próxima bandera de lucha política que debía tomar nuestro país  era lo que el candidato empresario Piñera había llamado la “sociedad de las oportunidades” para “que las posibilidades de una niña o un niño de llegar a una determinada posición no estén condicionadas por su cuna”. Una declaración muy loable y compartida por la mayoría de los chilenos, pareciera sin embargo que los columnistas (Jobet, Larraín, Kast) o no tienen un conocimiento histórico, político y social de lo que ha ocurrido en Chile los últimos 200 años, o quieren hacernos creer que la justicia social será lograda gracias a quienes han hecho usufructo de este sistema de desigualdades.

Afirman primero que “Luego de una compleja y larga travesía, el orden económico y democrático de Chile se encuentra asentado” y que se ha hecho exitosamente, con esto quieren decir que la obra de la dictadura militar está asimilada, y que gracias a la “estabilidad” que ella proporciona, el país puede dirigirse a buscar la solución a sus problemas de igualdad de oportunidades, ya que no es un secreto que el sistema económico neoliberal y que el sistema político chileno fue impuesto por la fuerza de las armas militares y por las ideas de la gente apoyó a Pinochet y que hoy en día forman parte de los dos partidos políticos de la derecha (RN y UDI) y que ha sido avalado por los gobiernos “democráticos” de la Concertación. Una pregunta salta a la vista, ¿pretenden los seguidores del candidato derechista cambiar el modelo económico para lograr acabar con desigualdad de oportunidades? Modelo del cual el señor Piñera es uno de sus grandes beneficiados.

Resulta paradójico que quienes han aprovechado desde siempre la desigualdad de derechos y de privilegios tomen la fervorosa iniciativa para revertir esta situación. Han sido los privilegiados quienes tuvieron el monopolio de los asuntos públicos durante todo el siglo XIX, creando una oligarquía política y por supuesto económica, que sólo durante la segunda década del siglo XX se transformó en “derecha política” con el advenimiento de la clase media al poder con el gobierno de Arturo Alessandri y con la transformación de las clases populares en actores políticos. Es solamente ahí donde la derecha entra a competir por el poder político manteniéndolo a duras penas.

Para los columnistas es necesario que la política se transforme en el factor primordial para lograr las transformaciones que nuestro país necesita, puesto que la iniciativa privada se muestra insuficiente contra lo que podría hacer el Estado. No hace falta señalar que fue la misma derecha la que limitó el poder del Estado, al definirlo constitucionalmente como un Estado subsidiario, que no puede intervenir sino sólo cuando la iniciativa privada no puede hacerse cargo. ¿Quiere la derecha hacer una reforma constitucional para que el Estado tenga el derecho a intervenir? No olvidemos que esta concepción de Estado nace como la respuesta neoliberal al Estado existente anterior al golpe militar, que tenía la potestad de intervenir y de expropiar. En otras palabras estos columnistas que participarían de un eventual gobierno de Piñera, pretenden decir que es necesario cambiar las reglas que ellos mismos pusieron para lograr un verdadero cambio social, es decir cambiar las reglas con las cuales se logró asentar el orden “económico y democrático” y que ellos consideran que se ha alcanzado con éxito.

Frente a estas evidentes contradicciones del discurso de la derecha ¿deberíamos asombrarnos? ¿Serán solamente jóvenes idealistas de una nueva derecha? Es loable no dudar a priori de las buenas intenciones de nadie, sin embargo no se puede pretender ingenuidad, la derecha ha representado y representa a los sectores privilegiados de la sociedad. Aunque tengan la pretensión de denominarse “popular” como en el caso de la UDI, debemos ver estas y otras declaraciones en el marco de una campaña política dominada por el marketing y la publicidad, donde lo que importa es tener un discurso de acuerdo al votante que se quiera conseguir (sabiendo que el voto blando es el voto de estratos bajos, pues en estratos medios y altos el voto es bastante más ideológico), esto vale también para todos los partidos políticos actuales. Será la derecha que cambiará la distribución de la riqueza (que dominan ellos) o que cambiará las desigualdades existentes en la sociedad (desigualdades que los ubica en el lado del beneficio). No ha de olvidarse que cuando más cerca estuvo de perder sus privilegios, la derecha promovió un golpe de Estado y apoyó una dictadura que gobernó a su favor, dejando un saldo de miles de muertos, desaparecidos y torturados y que además forjó el sistema económico, político y social ilegítimo pues no se forja en democracia, que ahora pretenden cambiar.

No nos dejemos engañar, Piñera como buen empresario sabe que para llamar votantes a su favor no puede tener ni ideas, ni principios, ni valores sólidos y estables, sino que ellos se adecuan como las ofertas de las multitiendas. Por eso puede votar por el No, aparecer en su franja electoral saludando a Bachelet o incluyendo a homosexuales en su franja. El candidato de la derecha además de vender, sabe venderse.

  • Diego N

    totalmente de acuerdo