La Quimera de la Participación Política Electrónica
Publicado en Nacional el 1st Dec, 2009
Dentro de las dimensiones del desarrollo humano, la participación política es importante pues asegura en cierta manera la libertad de expresión de toda persona para manifestar sus opiniones e influir en los procesos políticos de toma de decisión que determinan su propio futuro (PNUD 2002), siendo los procesos eleccionarios los más comunes.
El concepto de libertad política ha sido fundacional de las democracias contemporáneas, fue una bandera de lucha en la Revolución francesa de la mano de las ideas de Montesquieu, Rousseau y Voltaire, por otra parte esta fuertemente vinculado a la idea de libertad de expresión el cual tiene antecedentes en la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos y es consagrado como un derecho fundamental o humano en el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y reafirmado en el Pacto de San José a través de su artículo 13.
La libertad de expresión es fundamental para todo sistema democrático y está fuertemente vinculada a la libertad política, a su vez de ésta se deriva la libertad de prensa, la cual en Chile es puesta en jaque por la alta concentración de los medios en la prensa escrita, la cual esta sometida a un duopolio de mercado manifestado en la concentración económica de los medios, que abordan autores como Sunkel y Geoffroy (2001). Por otra parte la baja oferta programática en televisión nacional refuerza esta situación.
Dentro de este contexto, resulta interesante prestarle atención a lo que sucede con la cobertura de las elecciones a través de medios no tradicionales, especialmente a través de plataformas y redes sociales tales como Facebook y Twitter, porque son alternativas de comunicación bidireccional, es decir posibilitan en cierta medida una participación política de carácter “electrónico”.
Por ejemplo, los tres debates presidenciales realizados fueron comentados por Twitter, logrando alto impacto. El primer debate televisado por TVN fue comentado con el hashtag (etiqueta dentro de los mensajes de Twitter) #debate09 y alcanzó un 0,81% de las menciones mundiales en dicha franja horaria, por otra parte el segundo debate realizado por Canal 13 comentado con el hashtag #ChileDebate logró un 0,41% de las menciones mundiales y fue seguido por más de 13.000 personas (Simplycit.com). Para tener un parámetro de referencia, cuando la selección chilena clasifico al mundial de fútbol sólo se logró un 0,45% de las menciones.
El mayor logro fue en el tercer debate transmitido por cadena nacional, para comentarlo se utilizo el hashtag #DebateAnatel y se alcanzo un 0,9% de las menciones mundiales en la franja horaria, convirtiendo a dicho hashtag en el primer Trending Topic de Twitter en Chile (palabras claves más usadas en un momento dado) (Simplycit.com)
Sin duda estos datos refuerzan la idea de que el incremento en el uso de tecnologías de información puede posibilitar una gran transformación que acorte las distancias entre los ciudadanos y políticos y hacer funcionar de mejor manera el sistema político “superando el elitismo inherente a la democracia directa clásica” (Colombo 2006).
En este contexto han surgido diversos conceptos como e-democracia o cyber-democracia o incluso Política 2.0 para afirmar de distintas maneras la misma idea anteriormente expresada. Sin embargo es importante no dejarse encandilar por palabras compuestas que suenan bien.
Según el Informe de Desarrollo Humano 2006 del PNUD sobre nuevas tecnologías (Desarrollohumano.cl) un 50% de los chilenos mayores de 18 años se siente fuera del mundo de las nuevas tecnologías. Por lo general el chileno medio se siente descolocado frente a los cambios en esta materia, por otra parte la relación entre el decil más rico y el decil más pobre en Chile al año 2003 con respecto al acceso a Internet es sólo de un 33,6% (Casen 2003). Como podemos ver, la penetración de Internet no es suficiente como para hablar de una posible dimensión de participación política “electrónica”.
Si bien podemos saber como interactúan los ciudadanos con las nuevas tecnologías de información gracias a informes y estudios del PNUD, no sabemos mucho cómo lo hacen los partidos políticos. Según un estudio del Departamento de Gobierno del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile presentado en el XIII Congreso Internacional del CLAD sobre la Reforma del Estado y la Administración Pública en Buenos Aires en noviembre del 2008, se puede concluir que hay un escalamiento en tres niveles con respecto al uso de tecnología por parte de los partidos políticos chilenos, sin embargo los tres niveles son bastante primarios.
En conclusión, Internet no es un medio importante en las campañas políticas chilenas, más bien se utiliza principalmente como herramienta de “branding” o posicionamiento y no como una dimensión de participación política. Esto seguramente responde a una “elección racional” por parte de los actores políticos pues el envejecimiento del padrón electoral es un fenómeno que se ha incrementado fuertemente durante los últimos diez años en Chile, de hecho según datos del Servicio Electoral los menores de 30 años representan apenas el 7,6% del padrón electoral (Bcn.cl) y es precisamente uno de los sectores más cercanos a las nuevas tecnologías. Así, como hemos visto, hablar de e-democracia en Chile, es como hablar de democracia en el siglo XVIII.












Es como si siempre nos sintonizaran “Sabados Gigantes”, y nosotros queremos ver “Estamos Conectados”, y aunque somos más los que queremos ver este último programa, a los dueños de la tele (dueños del voto) les gusta Don Francisco….
Todo cambiaría si todos tuvieramos tele!!!
Es una excelente ejemplo, exactamente es lo que ocurre. El cambio de televisión puede ser una reforma al sistema electoral o político, por ejemplo, pero mientras eso no pase, el “político estándar” aplicará elección racional y se concentrara en su posible electorado, el cual esta envejecido y no es cercano a las TIC’s.
Muchas gracias por tu comentario, saludos.