“La vergüenza de confesar el primer error, hace cometer muchos otros”
 Jean de la Fontaine

ISSN0719-0212

Piñera: Si la economía crece al 6% anual, les prometo…

Pablo UrbanoPor
Publicado el 10 Dec, 2009

Prioridades de Sebastián PiñeraTodas las campañas electorales suelen estar llenas de ofertones de todo tipo, cuñas con promesas que llegado el momento de cumplir, cambian mucho en su forma y ejecución. En particular, la campaña presidencial ha estado llena de promesas que, incluso, cuesta diferenciar unas de otras y por momentos pareciera que las candidaturas se mimetizan, especialmente en temas que en el pasado marcaban importantes diferencias, como el programa económico.

El primer punto importante de todo plan de gobierno es el financiamiento, es claro que se necesitan recursos para cumplir las promesas de campaña y en muchos casos la viabilidad de estos recursos es fuertemente cuestionable. Mientras Arrate y Enriquez-Ominami financiarían sus programas de gobierno con una reforma tributaria que difícilmente se aprobaría en el congreso (se requieren 5/8 de quórum para su aprobación), realistamente Frei y Piñera no prometen reformas impositivas sino que condicionan sus promesas a los resultados de la economía. Es precisamente aquí donde el plan económico del candidato de la derecha tiene su punto más controvertido: “Nuestro compromiso es lograr una tasa de crecimiento promedio en el período del 6% anual” (Piñera2010.cl) versa el programa del candidato sin especificar mayormente como se llegaría a ese mágico número. Y es que si uno analiza las proyecciones de la economía mundial, encuentra que se espera un crecimiento promedio de alrededor de 3% para el 2010 y un promedio de 4% para los próximos 4 años (IMF.org), y no existen fundamentos razonables para pensar que la economía chilena pueda crecer por sobre la economía mundial en el mediano plazo.

Así, las fuentes de financiamiento del programa de Piñera que anuncia que “provendrán del aumento de recursos generados por el mayor crecimiento económico, la mayor eficiencia del aparato público, la reducción de la evasión tributaria y los perfeccionamientos tributarios destinados a gravar actividades que generan externalidades negativas en la sociedad”  (Piñera2010.cl) es altamente cuestionable si está basado en este fuerte supuesto y resulta quizás más ilusorio que las propuestas de reforma tributaria de los candidatos Arrate y Enriquez-Ominami. Así, la llamativa promesa de crear 1 millón de puestos de trabajo que reduciría drásticamente el desempleo, como en ninguna economía jamás se ha visto, podría no ser cumplida debido a desfinanciamiento. De este modo, la duplicación de las subvenciones escolares podría ver amenazada su existencia debido a la posible falta de recursos si alguna de las variables económicas imposibles de controlar por parte del candidato de la alianza llega a fallar. En consecuencia, el programa completo de Piñera está basado en un supuesto demasiado poco real como para ser creíble a priori y aunque pudiera encontrársele algún nivel de racionalidad, cualquier cambio a la situación actual de las cosas puede hacerlo fracasar.

Resulta además irónico como hoy muchas de las promesas del abanderado de la alianza: depreciación acelerada, un aumento significativo del gasto público, entrega de bonos y subsidios, etc., han sido fuertemente criticadas por la derecha en Chile y, tradicionalmente, han encontrado el rechazo de éste sector en el parlamento sean las principales propuestas de Piñera y sean defendidas y hechas propias por el sector que siempre las ha criticado. Parece ser una especie de giro a la izquierda de la oposición, una suerte de demostración de aprendizaje histórico y un triunfo para el manejo económico de la Concertación. Así como pregonan de triunfadores los aliancistas por el modelo neoliberal que hoy se ha impuesto en Chile y en el mundo.

Habrá que esperar para ver cuántas de las promesas de campaña son efectivamente cumplidas y, de resultar electo Piñera, ver si las variables se alinean milagrosamente (o a un alto costo) para que Chile crezca al 6% que se necesita para llevar a cabo su programa de gobierno.

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  • Raúl Orrego

    Pablo, hace tiempo que estaba esperando esta columna en ballotage. Me parece insólito que Piñera teniendo estudios en economía específicamente, predique semejantes barbaridades!. Para ser mas objetivo, analizare brevemente dos puntos:

    1.-Crecimiento: los países desarrollados presentan un crecimiento bajísimo (crecimiento del PIB el año 2008 en Japón fue de 1,4%), los países en desarrollo, un poco más alto, y los países no desarrollados presentan altos niveles de crecimiento; el crecimiento es inversamente proporcional al desarrollo de un país. Perú el año 2008 presento un crecimiento del 7,50 %. Me pregunto cómo Sebastián pensara alcanzar un 6% de crecimiento “ESTABLE”.

    2.-Inflacion: Piñera cree que esgrimiendo su sable de más empleo y defendiéndose con su escudo del 6% del crecimiento llevara a chile al desarrollo, está muy equivocado; 6% en un periodo de 4 años es excesivo! planificar un crecimiento al corto plazo de tal índole con los factores productivos que poseemos es muy riesgoso; tal vez Sebastián no conoce la curva de Philips, la que muestra la relación inversa entre tasa de paro e inflación.

    No soy economista, pero es mi humilde aporte de macroeconomía a tu columna Pablo.

    Saludos.

  • Pablo Urbano

    Hola Raúl,

    Muchas gracias por tus aportes, efectivamente se ve poca solidez en los argumentos macroeconómicos de Piñera. Pero, a pesar de sus estudios en Economía, no es extraño que realice estos ofertones dada la época de campaña. La curva de Phillips es sólo una de las tantas incongruencias entre la teoría económica y el programa de Piñera. Sin embargo, como en Economía no se puede asegurar absolutamente nada, no es raro que se pueda escribir casi cualquier cosa en un programa de gobierno.

    Muchas gracias nuevamente por tu comentario.

    Saludos

  • SeBastian

    Yo en lo personal opino que las maravillas de las promesas de campaña siempre es muy probable que en un estudio detallado de ellas, se muestren débiles, utópicas o fantasiosas, pero el voto de la gente que maneja algo de información sobre ciertos temas técnicos, suele estar bastante seguro, la mayoría de estas promesas, apuntan a captar algo la atención del otro bloque de votantes, aquel que no se interesa mayormente en política, ni en economía, y que suele ser el bloque que marca las grandes diferencias dentro de las votaciones finalmente.

    Ademas las iniciativas presidenciales de ley siempre tienen la carta bajo la manga de poder insistir sobre ellas en el caso de que haya algún bloqueo en el parlamento, mientras no sea derechamente inconstitucional, así que TAAAAn utópicas no son algunas promesas.

  • cristiano chilote

    Con quién quedan mejor marcadas las diferencias entre ricos y pobres, con Piñera o con Frei ?
    A mi me parece evidente la respuesta.