Ad portas de la segunda vuelta Presidencial: la derecha más presente que nunca
Publicado el 13 Jan, 2010
A sólo días de la segunda vuelta presidencial hay muchas incertidumbres con respecto al futuro político de nuestro país, pues a diferencia de otras ocasiones en esta oportunidad el pronóstico es de carácter reservado, resultando muy difícil anticipar con certeza el resultado, por lo reñida de esta elección y el alto número de díscolos y descontentos que han ido prestando su apoyo a uno u otro candidato a regañadientes, o simplemente piensan anular.
De todas maneras hay consenso y claridad entorno a ciertos temas, algunos asoman a la vista con más facilidad que otros como lo compleja que resulta esta elección para el oficialismo, siendo calificada por muchos de sus más destacados personeros como la más complicada desde el plebiscito del “Si” y el “No” en el año 1988. Otras cosas son un poco menos evidentes, como por ejemplo, la tendencia de todas las fuerzas políticas hacia el centro en nuestro país, lo que en definitiva ha beneficiado cierta “derechización” en nuestro país.
Tradicionalmente desde una perspectiva teórica la actividad de gobierno se refiere al impulso y dirección de la actividad administrativa, la cual en definitiva satisface las necesidades de acuerdo a esas directivas y al contexto jurídico imperante. En este sentido, no es misterio que debido al sistema binominal el cual es un perverso enclave autoritario (Ballotage.cl) y una especie de candado a reformas políticas, la Concertación se ha dedicado más a la actividad administrativa que a la actividad de gobierno, con notables excepciones como el destacado sistema de protección social.
Este fuerte “status quo” impuesto desde la Dictadura, pero consolidado fuertemente por un oficialismo que al parecer cada vez se encuentra más cómodo con las cosas como están, ha generado una desdramatización de la política (Ballotage.cl) lo cual sin duda tiende a un cierto “travestismo político”, el que ha sido un arma de todas las candidaturas en estas elecciones, tanto presidencial como parlamentaria (Ballotage.cl).
En este contexto, hemos presenciado una colusión entre la Concertación y la otrora izquierda extraparlamentaria (Ballotage.cl), situación que le ha permitido a Eduardo Frei concitar sin mayor problema las fuerzas de la izquierda más dura gracias al famoso acuerdo “contra la exclusión” sin realmente moverse del centro político para buscar a la izquierda, sino al revés. Por otra parte, Piñera cada vez intenta con más fuerza, acercarse al centro político e impregnar de transversalidad su campaña. Tanto es así que mientras en la presidencial pasada estaba de moda ser “humanista cristiano”, ahora todo el mundo habla de “progresismo”.
A principios del año pasado, Piñera intento mostrarse transversal con la Coalición por el Cambio donde sumaba a históricos ex Concertacionistas vinculados a Chileprimero, desde entonces ha aprovechado cada oportunidad. En esta última semana no ha perdido ocasión para sumar a “marquistas”, al igual que Frei como hemos señalado, sin embargo un hecho interesante ha sido el incidente de Patricio Navia.
Con su columna “De concertacionista a votar por Piñera: opción legítima” Patricio Navia ha manifestado públicamente su apoyo a Sebastián Piñera (más allá de las filtraciones y otros detalles que no son atingentes a la presente columna) supeditado a que no existan pinochetistas en su gobierno ni que tampoco sea un “club de Cachagua” y además que separe la política de los negocios (Elmostrador.cl). El hecho de que un reconocido simpatizante de la Concertación, sumado a otros menos mediáticos como los 21 ex candidatos de la lista de ME-O, beneficia a Piñera para reforzar la idea de transversalidad.
Sin embargo, frente a cualquier intención de Piñera de desligarse de todo lo referente a la Dictadura Militar, de inmediato la UDI, sus aliados, presionan para que en definitiva tenga que rectificar y consagrarse como todo un “camaleón político” (Cooperativa.cl). Esto sin duda es peligroso a sólo días de la elección, pues Frei ha reforzado y dinamizado tremendamente su campaña y puede sorprender el próximo domingo, por otra parte se ha empezado a instalar con fuerza en la opinión pública la idea de que es absolutamente necesario que ME-O apoye a la Concertación para asegurar su futuro político, lo cual aunque ocurra en los últimos días, podría lograr un efecto importante que marque la diferencia en esta cerrada elección.
En definitiva, aunque todos tiendan al centro, la derecha sigue siendo la misma de siempre y la Concertación encarnada en Frei, a pesar de sumar como nunca antes al mundo de la izquierda dura, se encuentra en su manera de actuar con sus partidos, integrantes, y hasta con el mismo estado cercana a actitudes autoritarias (de la misma naturaleza a las que dirigentes del oficialismo encaran duramente a la derecha) debido a las “malas prácticas” de la Concertación, quizá radicalizadas por el miedo a perder el poder, las cuales han sido reconocidas por el mismo Frei y encarnadas en sus máximos dirigentes que se han destacado por actitudes políticas dignas del centralismo “democrático” leninista (Ballotage.cl). Y donde, hasta ahora, el actuar de la izquierda chilena (desde la DC al PC) ha apoyado el sistema bipartito introducido por la derecha, donde el PC es el principal invitado al bipolarismo chileno del siglo XXI. Todo lo cual evidentemente no permite grandes avances hacia la izquierda, sino lo más cercanas al centro político ingeniado por la derecha, donde en un polo la DC y el PS se aniquilan ideológicamente, y en el otro la UDI ejerce hasta hoy predominancia ideológica, razón por la cual el centro político parece estar “corrido” a la derecha.
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