Camilo Escalona: El "Amigo" de la Presidenta
Publicado el 6 Jan, 2010
Las pifias en el Court Central del Estadio Nacional (Canal13.cl) luego de la primera vuelta lo decían todo, los adherentes de la Concertación achacaban el fracaso en la elección presidencial a las cabezas de los partidos, lo que sumado a la petición expresa de Marco Enríquez-Ominami sobre la renuncia de estos (Cooperativa.cl), dejó el ambiente enrarecido en la Concertación. Los primeros atisbos de rechazo dentro del conglomerado fueron dados por los Diputados Díaz y Espinoza (Adnradio.cl) en donde pedían expresamente la renuncia de Camilo Escalona a la presidencia del Partido Socialista, dada la pésima gestión tanto en la elección del candidato de la Concertación como en los resultados de las elecciones.
Toda la presión desencadenada sobre los responsables de las decisiones y las críticas formuladas a la Concertación desembocaron en la decisión del candidato oficialista de desmarcarse de los partidos políticos (Latercera.com), cosa que ya habíamos advertido hace un par de meses con los logos de de estos (Ballotage.cl). Esta decisión fue un golpe duro para los presidentes, ya que a simple vista fue una invitación del candidato a que las cosas fueran reformadas dentro de la Concertación, aunque claramente, esto fue una maniobra sutil por parte de Eduardo Frei para mover las arenas a su favor en cuanto a conseguir el directo apoyo de Marco Enríquez-Ominami o bien el apoyo de sus adherentes en cuanto al acercamiento de posturas con el ex candidato.
La consecuencia directa de la señal dada por Frei, fue la renuncia tanto de Pepe Auth como de José Antonio Gómez (Elmostrador.cl), que entendieron que por un bien mayor, sacrificar sus cargos era lo correcto, aunque claramente para Gómez es una ironía dado que él fue uno de los mayores perjudicados con la decisión de hacer primarias regionales para las presidenciales. Bajo este escenario lo que se podía presumir era que tanto Juan Carlos Latorre como Camilo Escalona también iban a dejar su cargos, dando una señal de unidad dentro de la Coalición, entregando un espaldarazo total al candidato. La señal de unidad y renovación no llegó, los dos se mantuvieron en sus cargos, Latorre con el apoyo de la directiva del PDC y Escalona con el respaldo de la Presidenta.
Lo que llama la atención de esta situación, es que con la caída de Escalona era presumible que la presión haría caer a Latorre y se hubiese conseguido el encubierto objetivo de Frei, pero la Presidenta optó por mantener en el cargo a uno de sus más fieles puntales (Latercera.com). Esto lo tomamos como una clara señal de confrontación de poder al interior de la Concertación, Frei por un lado desmarcado de los partidos y Bachelet evitando la señal esperada por los partidarios de Marco Enríquez-Ominami. Es indudable el apoyo del gobierno a la campaña, sobre todo por los numerosos personeros de gobierno que han pasado al comando, pero aquí tenemos una situación que no calza. ¿Camilo Escalona vale tanto para la Presidenta? Una posible respuesta la podemos encontrar en la red de colaboradores que ha montado Camilo en el gobierno (Elmostrador.cl) los cuales no verían con buenos ojos la caída de su máximo valedor. Esto probablemente puso en jaque a la Presidenta, ya que a pocos meses de terminar su gobierno tiene un gabinete a medias por las múltiples deserciones al comando oficialista y bajo ningún punto de vista va a querer que colaboradores en puestos claves como lo son el Ministro Erazo se vuelvan “díscolos” a tan pocos días del balotaje, a la vez que Bachelet responde también, de una manera un tanto clientelar, al peso de Escalona en las redes que la llevaron a la presidencia de la República, y en las redes en las cuales descanza su poder hoy.
En vista de lo anterior es claro el compromiso de la Presidenta con la campaña, pero también con su gobierno y los altos índices de aprobación. La situación en que se ha visto envuelta la Concertación ha puesto a la Presidenta en una lógica costo/beneficio. Por un lado priorizar la campaña de Eduardo Frei, y por otro lado defender a las figuras que la han apoyado históricamente, eso si, al parecer en este caso en desmedro de la campaña de Frei. A la vez que, la presidenta apoya a un dirigente con su 80% de aprobación, consolida una situación muy buena u otra muy mala, en este caso al parecer su “poder” rectifica en el cargo a uno de los políticos más detestados por la ciudadanía.
También te puede interesar:














