“La gente insignificante vive para comer y beber; la gente valiosa come y bebe para vivir”
 Sócrates

ISSN0719-0212

La deuda de la Revolución Bolivariana

Natalia VargasPor
Publicado el 30 Aug, 2010

Socialismo venezolanoA menos de un mes de las elecciones parlamentarias en Venezuela, la posibilidad de que las Fuerzas oficialistas pierdan apoyo en las votaciones, van en aumento. Por una parte, hay signos de desgaste de los apoyos que siempre tuvo el gobierno de Chávez, y por otra, el aumento de la deuda externa y la disminución consecutiva del PIB en los últimos trimestres. Esto deja a Venezuela en un problema complejo para proseguir con la revolución bolivariana, mientras en el continente comienza una nueva etapa para UNASUR y en Colombia se instalarán bases Norteamericanas. ¿Es momento de dar cuenta de lo que NO ha logrado, la Revolución Bolivariana?

Sindicalismo y la estabilidad

El problema de la persecución y sicariato dentro del trabajo dirigencial sindical no es algo nuevo para la historia venezolana. Por el contrario, hace ya tiempo que la influencia y poder que han tenido los trabajadores han estado basados en estas características. El factor relevante que ha aparecido, es la persecución bajo el argumento de utilización de las manifestaciones como mecanismos de inestabilidad para el gobierno más que como mecanismos de reivindicaciones sociales para los trabajadores. Hoy en día parece paradójico que un gobierno “revolucionario” juzgue como “delito” el hecho de manifestarse (Noticia del 16 de Agosto en CNN Chile). Sin adentrarse en los problemas que puedan haber con los sindicatos a nivel nacional dentro de Venezuela, esta nueva perspectiva de tratar a los manifestantes y los problemas derivados del aumento de la deuda externa y las desigualdades de las “Misiones” Sociales con respecto a la previsión de los trabajadores –centradas principalmente a los trabajadores formales, casi le minoría de los trabajadores totales del país (Santeliz, 2008)- hacen pensar que la alianza –en un momento, estratégica, para el Gobierno de Chávez- se debilita dentro del proceso social que vive en la actualidad Venezuela, siendo ahora compleja la relación que se vive entre los diversos sindicatos y el Gobierno.

El tema se vuelve delicado, tomando en cuenta que gran parte del apoyo del Gobierno está basado en el aporte que desde los sectores sindicales puedan tener para asegurar la estabilidad del país. Esto es aun más importante si desde la economía aparecen señales de desgaste que podría empeorar por el posible aumento, en el mediano plazo, del gasto público, por las elecciones parlamentarias, y luego por las elecciones presidenciales del 2012. Complejo escenario, si además se suma una disminución sistemática del PIB en los últimos cinco trimestres (Noticia del 16 de Agosto del 2010 en El Nacional Diario Electrónico).

Los primeros años del régimen de Hugo Chávez en Venezuela, fueron para la economía un periodo de gran crecimiento. Por una parte, se le entregó a la empresa estatal “Petróleos de Venezuela SA”, la capacidad de acumular activos por la producción de dólares, evitando que los vendiera al Banco Central de Venezuela (aumentando así la capacidad de inversión) (Santeliz, 2008). De la misma forma, en la medida que crecía el PIB también lo hacía el gasto público y la implementación de Misiones Sociales para disminuir la inequidad social. Este cambio también se aprecia en el aumento de la capacidad del mercado interno del país. El problema, sin embargo, es otro. Los activos acumulados en su mayoría, se localizaron fuera de Venezuela, lo que hizo imposible que se generara inversión interna para aumentar la capacidad instalada en la producción interna; de la misma manera, el crecimiento del PIB no estuvo al margen de las inversiones, sino de la capacidad instalada ya existente antes del cambio de la Ley de PDVSA.

Por otra parte, muchas de las Misiones no lograron revertir los problemas de inequidad existentes en el país. Según la encuesta de Presupuestos Familiares del 2007 realizada por el Banco Central de Venezuela “Destaca que el 48,3% de la población se ha beneficiado de, al menos, una misión (…) Sin embargo, del primer decil el 39,3% no ha recibido ayuda alguna por parte de dichas misiones, mientras que el 31,9% del noveno decil se han beneficiado y un 15,1% del décimo decil también se han visto beneficiadas” (Santeliz, 2008: 100). De esta manera, la disminución del PIB provoca un efecto dominó en lo que al gasto social implica, y en lo que se refiere a la estabilidad de la alianza con los sectores trabajadores. Mientras el gasto público aumenta, también aumenta la deuda externa desde un 19% (Santeliz, 2008) el 2007 a casi un 29% (Noticia del 16 de Agosto del 2010 en El Nacional Diario Electrónico) del PIB el 2010. Por otra parte, el mismo gasto social se encuentra basado casi únicamente por el aumento del gasto público y no por la incorporación de nuevos fondos derivados del crecimiento de la economía, puesto que no hay inversión para diversificar los ingresos del petróleo (o al menos complementarlos con la industria derivada de dicha industria).

En otras palabras, la revolución Bolivariana ha fallado en entregarle a Venezuela un vuelco a la economía del país, cosa que hoy amenaza con pasarle la cuenta a raíz de la disminución del PIB a causa de la crisis internacional la cual puede resentir, por una parte la capacidad de gasto  del Estado y por otro la estabilidad del país por la disminución del mercado interno no salvaguardado.

Las grietas del sistema económico pueden entonces desatar el fin de lo que aun puede ser un cambio revolucionario y con perspectiva de largo alcance, si consideramos las ventajas que trae el hecho de que EEUU haya dejado de lado su hiper-preocupación en los asuntos Latinoamericanos, muy ocupado hoy en los conflictos de Medio Oriente. Los resultados de estas elecciones, entonces, pasan a ser cruciales para saber en qué pie se vendrán las elecciones presidenciales del 2012, al tiempo que se hace necesario mantener la imagen de un gobierno alternativo hacia el continente en un contexto donde la UNASUR da sus primeros pasos como el primer proyecto regional con aspiraciones, bien fundadas, a largo aliento.

Fuentes:

  • Santeliz, Andrés. “1999-2009, LA Economía en Diez Años de Gobierno Revolucionario” Revista Venezolana de Economía y Ciencias Sociales, 2008. Vol 14 N°3 (Sept-Dic) pp. 83-119, 100, 104-105.

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