“Con el puño cerrado no se puede intercambiar un apretón de manos”
 Mahatma Gandhi

ISSN0719-0212

Tres preguntas sobre la discusión pobreza y desigualdad en Chile

Juan Pablo ArayaPor
Publicado el 7 Sep, 2010

Felipe KastEl actual gobierno del Presidente de la República, Sebastián Piñera, asumió en el año 2009 como compromiso de su campaña presidencial, (1) La transformación del Ministerio de Planificación (MIDEPLAN), por un Ministerio de Desarrollo Social, y, en este mismo compromiso, el Presidente declaró que durante su período de gobierno, (2) se eliminaría la extrema pobreza del país. A continuación expongo antecedentes para cada uno de estos dos compromisos.

(1) El Ministro Kast ha proyectado la creación del Ministerio de Desarrollo Social, que se preocupará de abordar los distintos desafíos sociales del país y de brindar protección a los grupos vulnerables y promover la movilidad y la integración social. Este futuro Ministerio estará conformado por dos subsecretarías: Subsecretaría de Servicios Sociales y, Subsecretaría de Evaluación Social.

Este nuevo Ministerio tendrá tres pilares fundamentales en su orgánica:

  • Un Comité de Ministros,
  • El Ministerio de Desarrollo Social propiamente tal y,
  • Oficina de Evaluación de impacto.

Dentro de los objetivos que el Presidente Piñera y el Ministro Kast tienen para este futuro Ministerio se encuentra el centralizar los servicios enfocados en temas sociales, junto a una fuerte coordinación interministerial y la externalización de la evaluación de programas sociales. La principal fortaleza de este ministerio será que, a través de la Subsecretaría de Servicios Sociales coordinará, orientará e integrará todas las políticas sociales que ofrezca el gobierno en un solo organismo reduciendo problemas de gestión y prestación de los servicios.

(2) Por otro lado, es necesario tener presente que hace un tiempo MIDEPLAN publicó los resultados de la Encuesta Casen 2009. Dentro de los resultados que arrojó la versión 2009 de la encuesta, se indica que el nivel de pobreza subió desde un 13,7% según los resultados CASEN 2006 a 15,1% de la población. Además en el período 2006-2009 se presentó un aumento en los niveles de desigualdad. El ingreso monetario de los hogares ubicados en el primer decil aumentó de $113.010 a $114.005, lo que corresponde a un aumento en un 1% del ingreso en términos reales. Durante el mismo período el ingreso monetario promedio del último decil aumentó de $2.705.630 a $2.953.920, lo que representa un aumento del 9% en términos reales.

El gobierno de la ex Presidenta Michelle Bachelet (gobierno de turno al momento de aplicarse la Encuesta Casen 2009),  implementó la Red Protege, que es una versión un poco menos institucionalizada que lo que se desea realizar con el nuevo Ministerio de Desarrollo Social. Esta red busca dar seguridad y oportunidades a los chilenos y chilenas a lo largo de su vida. Según los propósitos del anterior gobierno la Red Protege proporciona derechos y protección a los chilenos contra la enfermedad, la pobreza, el desempleo, la vejez y la discapacidad. La Red Protege incluye el trabajo coordinado de los diversos ministerios relacionados con la protección social. Protege enfoca su tarea hacia los sectores con mayores necesidades y carencias. La Red Protege busca reducir la vulnerabilidad, crear oportunidades para los niños, niñas y sus familias, disminuir las desigualdades y mejorar la equidad social.

Al analizar los datos mencionados anteriormente surgen automáticamente las siguientes preguntas, que no busco resolver en el siguiente artículo, pero si deseo poner en la palestra, ya que siento que son las más importantes, sin embargo, las que menos son tratadas al momento de definición de políticas públicas

  1. ¿Cuál es el verdadero impacto de la Red PROTEGE para la reducción de la pobreza o de la desigualdad? Al parecer, y según algunas evidencias, la política pública PROTEGE, versaría más sobre un enfoque de justicia Rawlsiano, sin embargo, no iría a atacar el problema de la sociedad chilena: la desigualdad. Es un enfoque que se preocupa en satisfacer las necesidades del más pobre o necesitado, pero nada habla sobre cómo reducir la inmoral brecha de ingresos entre los deciles de mayores ingresos con los de menor ingreso.
  2. ¿Cuál será el futuro de la Red PROTEGE, política pública emblema del gobierno de Michelle Bachelet? Recordemos que PROTEGE tenía en su eje axial, una intervención intersectorial de las políticas sociales del Estado. Sin embargo, si lo vemos a la luz de las propuestas para el nuevo Ministerio de Desarrollo Social, esa finalidad estaría cumplida por este nuevo ministerio. Entonces ¿Dónde queda PROTEGE? ¿Irá a finalmente aterrizar como un mero programa en la nueva Subsecretaría de Servicios Sociales?
  3. ¿Qué nuevas orientaciones metodológicas se introducirán para atacar realmente el tema de la pobreza y la desigualdad? Criterios de un Estado asistencialista han evidenciado que no son óptimos al momento de resolver estos problemas, pero tampoco podemos asignarle al utilitarismo, y por ende al mercado este afán pseudomesiánico. ¿Dónde incluímos los nuevos enfoques del Capital Social, que según últimas investigaciones del Banco Mundial y CEPAL, son efectivos al momento de reducir pobreza y desigualdad, a largo plazo? O también podemos pensar ¿Está dispuesto un gobierno a orientar su política social apostando a una solución a largo plazo (como sería el enfoque de Capital Social), sacrificando su rentabilidad política electoral en elecciones de corto plazo? O buscará ¿sólo reflejar cambios en cifras cortoplacistas, para asegurar una virtual eficiencia al momento de reducir brechas?

No pretendo resolver las preguntas antes mencionadas, sin embargo, creo que son las interrogantes que como país deben resolverse, para como alguien dijo alguna vez “Crecer con Igualdad”.

  • Pablo A. Valenzuela

    Quisiera atreverme a dar algunas respuestas a las preguntas.

    El impacto de PROTEGE tiene relación con los enfoques de vulnerabilidad que se vienen instalando en Chile desde la segunda mitad del gobierno del presidente Lagos y que se impulsaron aun más con los resultados de la encuesta panel CASEN que mostraron la alta rotación de la pobreza. Esta idea de vulnerabilidad se enfoca principalmente en generar seguridades y certezas para las personas en diversos ámbitos. Se ha hecho trabajo en salud, educación y resguardos al ingreso, como el seguro de cesantía, la pensión básica solidaria y al aporte previsional solidario. Son pasos que se han dado, aunque son insuficientes, demostraron en el año 2009 que fueron un piso importante para sostener el ingreso monetario de los hogares. Así, el gasto social fue insuficiente, no ineficiente.

    El problema de la desigualdad, al ser estructural y con raíces históricas fuertes, se debe atacar no a través de transferencias monetarias, que son insostenibles, los impuestos tampoco son una herramienta eficaz para la redistribución, por eso para atacar ese problema se deben mejorar los trabajos y los sueldos. No obstante, programas de transferencias condicionadas pueden ser un primer paso que a la largo es incapaz de sostener mejoras en el gini.

    la red PROTEGE debe ser fortalecida, pero para solucionar los problemas más profundos y específicos de la sociedad se debe complementar con mejoramientos en el mercado laboral.

    El debate respecto de la protección social debe ampliarse y no se soluciona con nueva institucionalidad o con reordenamientos ministeriales.

    Saludos