“¡¿Pero cómo te agarras a mi apoderada de lista?!”
 Autora desconocida

ISSN0719-0212

40 años de censura en Chile, 1972-2012

Javier VelascoPor
Publicado el 23 May, 2012

CensuraEs posible consultar en Emol una lista de las películas en 35 mm censuradas en Chile entre los años 1972 y 1996 (Emol.com). De esta lista puede sacarse una conclusión interesante. El régimen militar chileno, conocido por su patológico nivel de violencia, mantuvo un férreo control sobre los medios de comunicación, eliminando toda manifestación de violencia de las pantallas de televisión que se hacían masivas en esa época. Donde los enfrentamientos callejeros brillaban por su ausencia, los grandes programas de espectáculos saturaban los horarios más disputados de la pantalla chica; estelares de media tarde con una parrilla fija de artistas nacionales que ocupaban esta franja como principal sustento económico, eran seguidos más tarde por estelares nocturnos que desafiaban la crisis económica de los 80, poniendo semanalmente a figuras internacionales en pantalla. La violencia del régimen y la respuesta de sus opositores no aparecían en la televisión, así como la sexualidad ocupaba un espacio bien determinado y una forma que ya es un ícono vintage. Maripepa Nieto, la Sasha Grey del Chile ochentero, mostraba el poto en un programa que tenía entre las mesas del público a torturadores que convirtieron la violencia sexual en la protagonista de los informes sobre derechos humanos que hasta el día de hoy siguen haciéndonos temblar. Esta tensión entre la violencia soterrada y la inocencia de la pantalla chica tiene su correlato en el cine.

No solo se prohibió “Palomita Blanca”. En 1972, fueron prohibidas 4 películas, entre ellas la sugerente cinta “La vida íntima de una muchacha moderna”, de la cual me fue imposible encontrar información. Pero desde 1974 en adelante la tónica fue censurar películas con contenido sexual (como la saga de Emmanuelle), con contenido político y religioso (Life of Brian de Monty Python), con contenido humorístico respecto a los militares (aquí destaca “Batallón Chiflado”), y cómo no, con contenido violento. Víctimas de esto último son una larga lista de películas de karatecas y un verdadero clásico como “The house of the exorcism” del maestro Mario Bava. Es fácil comprender qué es lo que buscaba el régimen censurando justamente las cosas que censuró; el proceso de gestación de una nueva nación requería de una política moral estatal capaz de encausar a ciudadanos propensos al izquierdismo y otras formas de degeneración. Muy al estilo portaliano, como a ellos mismos les gustaba recalcar. Puede parecer extraño, pero estos ejercicios de administración moralizante suelen darse en contextos de tortura y homicidio, como ocurrió en la exitosa revolución cultural china.

Pero el fin del régimen no puso término a la censura. Del mismo modo en que se perpetuó la línea económica de la dictadura y la Constitución firmada por Pinochet, prosiguió la fórmula de elegir qué cosas debía ver la ciudadanía. Ejemplos clásicos de la censura en la transición democrática son “Underground”, “Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón”, “El hombre en el jardín” y cómo no, “La última tentación de Cristo”. Esta última cinta, junto con “Salo, 120 días de sodomía”, “Pink Flamingos” y “La batalla de Chile”, formó parte de un circuito underground de VHS que permitió que muchos vieran, en pésima calidad, lo que los poderosos no querían mostrar. Y no era para tanto.

La creación del Consejo Nacional de Televisión abrió un nuevo capítulo en la historia de la censura. El CNTV promociona, y exitosamente por lo demás, la visión de que la ciudadanía debe denunciar aquello que “atenta contra el correcto funcionamiento de la televisión”, posicionándose como un autoproclamado “SERNAC de los televidentes” (Cntv.cl). En un país lleno de contradicciones y diversidades sería esperable que las denuncias fueran una suerte de balacera entre grupos de interés, posiciones morales y conglomerados económicos, pero la verdad es que la tendencia ha sido clara; son sectores conservadores de la población los que reiteradamente han recurrido en contra de las más ridículas situaciones. Conocido es el caso de “Plan Z”, que fue sancionado en su época por emitir una crítica literaria de la Biblia; con más de diez años de distancia, “El Club de la comedia” fue sancionado por lo mismo. Jesús, que jamás tuvo una última tentación, sigue siendo intocable. El monopolio que hasta hace pocos años tenía el catolicismo en la televisión no generaba, por el contrario, ningún  inconveniente. A su vez, “Así somos”, que impunemente hace cundir el pánico con sus predicciones apocalípticas, fue denunciado y condenado por emisión de contenidos pornográficos, en una resolución que señalaba que las imágenes salidas al aire en el programa “constituyen una exposición abusiva y grosera de la sexualidad”. Por supuesto, la rutina homofóbica de Mauricio Flores, con el personaje “Tony Esbelt” o su “revista” en que las mujeres son tratadas de manera deplorable, parecen no generar ninguna suspicacia con respecto a la violencia sexual en televisión. Otro caso destacable es el de la condena contra cada noticiero nacional por la emisión de imágenes del incendio de la cárcel de San Miguel, mientras que episodios como el del recordado Ítalo Nolli o el accidente de Juan Fernández son repetidos y vueltos a analizar con gráficos 3d y opiniones de expertos.

Consultado el Presidente del CNTV, Hernán Chadwick, por la escandalosa situación ocurrida en “Contacto”, hace unos días atrás, señaló que “La cámara oculta no es fair play” (Cooperativa.cl). Una cámara oculta puesta por un programa de televisión huele, sin duda, a prueba ilícita. Pero si revisamos la historia cercana de nuestro país, podemos ver que esas dichosas cámaras ocultas han narrado algunos de los hallazgos periodísticos más importantes y controvertidos. Hasta ahora, “Contacto” e “Informe Especial” han utilizado seguidamente la cámara escondida para perseguir todo aquello que consideran digno de ser investigado, desde redes de pornografía infantil hasta estafadores de poca monta. El fair play sale a la palestra cuando el vulnerado es un poderoso. Lo ocurrido en Canal 13 es un nuevo episodio en esta trama de administración de la ciudadanía, en el cual un equipo reformulado y reunido en torno a una nueva forma de hacer periodismo, con promesas de objetividad y sinceridad, vio como su trabajo era cortado en pedazos por los intereses de esa ínfima minoría de chilenos que deciden nuestros destinos.

Si en el régimen militar se omitía la violencia y la inmoralidad repletando la pantalla de concursos, en la actualidad lo que se tapa es el rostro feo de los poderosos, quienes controlan los medios de producción. La disciplina ciudadana que perseguía el régimen militar es reemplazada por una nueva búsqueda de disciplina centrada en la idea de que determinadas personas no pueden ser removidas de sus puestos privilegiados, sin importar lo que hagan. Ha quedado de manifiesto, gracias a la vulgar situación vivida por “contacto”, y que obligó al entrañable Emilio Sutherland a “reafirmar compromisos” con la ciudadanía mientras anunciaba un reportaje de cámara escondida contra Angloamerican, que la nueva censura chilena tiene que ver con entregar a la ciudadanía la posibilidad de denunciar a sus pares ante un consejo que determina qué cosas debe ver la mayoría, siguiendo los vaivenes de esa minoría altamente irritable y conservadora que se interesa en alegar, mientras que el grueso de los contenidos televisivos está cortado por la decisión tomada por quienes controla los destinos del país, de que simplemente hay temas y personas que no deben ser enjuiciadas por la opinión pública.

PUBLICADO EN SOCIEDAD Y CULTURA

  • http://www.facebook.com/people/Renato-Garin/100002305944397 Renato Garin

    Muy buena tu columna estimado Javier. Rápida, ágil e informativa. Comparto contigo la visión genealógica de cómo la libertad de expresión ha sido siempre un fusible para el poder de turno. Un abrazo y felicitaciones. 

  • http://www.facebook.com/ffigueroazimmermann Felipe Manuel Figueroa Zimmerm

    Felicitaciones por la columna. Muy bien escrita, sugerente, incisiva y al grano. 

  • http://twitter.com/elquenofue leonardo yáñez

    “Underground” fue censurada. admito mi sorpresa de ignorancia al leerlo.

    un abrazo

  • http://twitter.com/elquenofue leonardo yáñez

    @javiervelaskov me entretuve mucho leyendo tu columna.excelente.te felicito.me acordé de Watchmen.”who watches the watchmen?”

  • http://twitter.com/guilleceverio guillermo ceverio

    Felicitaciones por tu columna, muy ilustrativa de lo que fueron y son los poderes en este pais, y que para ellos la palabra libertad de expresión solo existe si son tocados ellos y sus intereses, CNTV muy parecido a la inquisición

  • LadyPattz31

    CNTV se parece a la inquisición española!!!! La censura es la forma mas canalla de violar la libertad de la gente!!!!!

  • LadyPattz31

    El CNTV es muy parecido al FBI y a la CIA gringa!!!!

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  • Rodolfo

    Estimado señor Velasco, la ultima tentación de Cristo no fue censurada por el Consejo de Calificación, donde pasó por 4 votso a 1, sino por la Corte Suprema.