“De esa manera habló, eso fue lo que dijo el señor de Castamere, pero ahora las lluvias lloran en sus salones, y nadie oírlas puede”
 Lluvias de Castamere

ISSN0719-0212

Discurso del 21 de mayo: ¿la tormenta que amainó?

B. González BustamantePor
Publicado el 21 May, 2012

Sebastián PiñeraEl tercer mensaje del Presidente ante el Congreso Pleno se veía amenazado por nubes en el horizonte, nubes encarnadas en la disputa que se desató la semana pasada entre el oficialismo y la oposición. La disputa parecía ser sin cuartel. Una vez más el gobierno demostró una pésima habilidad política, pues ad portas del 21 de mayo se ganó gratuitamente un conflicto que puso en pie de guerra a toda la Concertación. Hace una semana, el 14 de mayo, el oficialismo comenzó una ofensiva a gran escala contra la ex Presidenta Michelle Bachelet, buscando enlazar la figura de Bachelet con las responsabilidades del 27F y las imputaciones que están enfrentando ex personeros de la Concertación como el ex subsecretario Patricio Rosende o Carmen Fernández, ex directora de la ONEMI. Diputados oficialistas señalaron abiertamente, una y otra vez, que los videos del 27F evidenciaban que Bachelet habría ocultado información, esto a pesar que desde Fiscalía señalaban que los videos no mostraban nada nuevo y que la ex Presidenta no tendría responsabilidades que asumir, ni relación alguna con el proceso que se está llevando adelante –más allá de la declaración que prestó en calidad de testigo–.

Ahora bien, no es un misterio que esta ofensiva es un esfuerzo combinado entre el gobierno y las bancadas oficialistas que surge justamente después de los demoledores resultados de la encuesta CEP, los cuales además de mostrar el magro apoyo hacia el gobierno, dan cuenta de la tremenda distancia entre Bachelet y los tres presidenciables de la derecha –aunque cabe señalar que las cifras no dan cuenta de una intención de voto–. El gobierno debió poner en la balanza lo que significaba atacar a la figura más importante de la oposición, abriendo así un flanco de conflicto, estando el discurso presidencial del 21 de mayo encima.

A medida que avanzan los días y se acercaba el 21 de mayo, el escenario se volvía más confrontacional. Las bancadas opositoras cortaron relaciones con el gobierno y a mitad de semana los senadores Eduardo Frei y Alejandro Navarro anunciaron que no asistirían a la cuenta pública, decisión que daba cuenta de una suerte de protesta por la agresiva ofensiva contra la ex Presidenta Bachelet. Todo parecía indicar que sería un discurso turbulento, pero la tormenta fue corta y el sol salió para el gobierno. El discurso transcurrió en absoluta normalidad, siendo uno de los más tranquilos en las últimas décadas.

Esos rayos de luz que asomaron entre las nubes han sido un verdadero alivio para La Moneda, pues si se hubiese llevado al Congreso Pleno el conflicto entre oficialismo y oposición, se habría empañado aún más la imagen presidencial. Cabe señalar que Sebastián Piñera siempre ha carecido de atributos personales como credibilidad y confianza, así lo han evidenciando diversas encuestas de opinión durante los últimos años y desde las últimas dos elecciones presidenciales en particular. La idea de que el Presidente carece de aquellos atributos también se ha instalado con fuerza en el imaginario social. Cuando Sebastián Piñera era candidato suplía aquella falta de atributos personales, importantísimos para todo político, con otras características o ideas que se asociaban a su figura; en su programa de gobierno, por ejemplo, se encuentra la idea del 24/7 y el sentido de urgencia, el fuerte apego a la meritocracia, la promesa de que el Estado dejaría de ser un botín de guerra para operadores políticos y el reimplantar la idea de hacer las cosas bien para la gente [1]. Ahora bien, después de más de dos años de gobierno, las protestas ciudadanas, una tremenda incapacidad del gobierno para canalizar las demandas de la sociedad civil, incapacidad para negociar con movimientos sociales y un desgaste significativo de la imagen presidencial; la situación se encuentra en un punto donde es necesario y deseable evitar cualquier conflicto. Teniendo en cuenta que este gobierno posee los niveles de aprobación ciudadana más baja durante los últimos veinte años, habría sido muy contraproducente para la figura presidencial que el conflicto entre oficialismo y oposición se trasladara a la cuenta pública.

Pero el conflicto no escalo hasta el Congreso Pleno y el tercer mensaje del Presidente destacó por su tranquilidad y también por las disculpas que ofreció el mandatario al inicio y al final de su discurso:

“Sé que hemos cometido errores y pido perdón por ellos. Pero sé también que hemos trabajado incansablemente y entregado lo mejor de nosotros mismos, por cumplir con nuestros compromisos y estar a la altura de los desafíos del Chile de hoy” (Mensaje Presidencial, 21 de mayo de 2012).

Aquellas disculpas no han pasado desapercibidas para nadie y dan cuenta del difícil momento que está pasado el Presidente, y que lo intenta sortear apelando, al menos a nivel político, al recurrente discurso de la unidad nacional –tan presente en la política chilena post-dictadura–. Y así quedó en evidencia durante la apertura del discurso:

“Yo sé que en los últimos tiempos hemos vivido un clima político de confrontación y descalificaciones, que ciertamente no es lo que los chilenos esperan ni merecen de nosotros, ni lo que el país necesita. Pero más allá de nuestras legítimas diferencias, conozco su profundo compromiso y amor por Chile y estoy seguro que todos compartimos la responsabilidad de construir ese Chile más libre, más justo y más próspero…” (Mensaje Presidencial, 21 de mayo de 2012).

Con respecto al fondo del discurso, son dos los anuncios que han sido más destacados por la prensa: el bono de alimentos y el anuncio sobre el puente que conectará el continente con la Isla Grande de Chiloé:

“Después de largos y profundos estudios, que anuncié en Pargua en abril del 2011, he instruido al ministro de Obras Públicas para que, estableciendo un monto máximo de inversión de US$ 740 MM, cifras que asegura la rentabilidad social del proyecto, llame a una licitación internacional que presente soluciones técnicas para la construcción de un puente de tres o cuatro pistas, que conecte el continente con la Isla Grande Chiloé” (Mensaje Presidencial, 21 de mayo de 2012).

Cabe recordar que el proyecto de construcción de un puente que conecta el continente con la Isla Grande Chiloé fue cancelado durante el gobierno de Michelle Bachelet. Posteriormente pasó a ser una promesa de campaña en las pasadas elecciones presidenciales. Sin embargo, es importante señalar que el anuncio de una licitación no garantiza la construcción e implica que el tema tardará varios años. Ahora bien, esta situación permite una lectura más política y es que se encomienda a Golborne algo que Bachelet no pudo hacer, siendo el anuncio una suerte de guiño hacia el ministro de Obras Públicas. Sin embargo, una lectura así resulta un poco rebuscada, pues el escenario presidencial de la derecha está bastante complicado, en este sentido, no parece adecuado relacionar aquel anuncio con una eventual carrera presidencial [2].

Con respecto al “Bono Solidario de Alimentos”, éste apunta a aliviar el presupuesto familiar ante la sostenida alza de precios. El bono será de $40 mil por familia más $7.500 por hijo, lo cual beneficiará a 1.677.000 familias y a 6,3 millones de personas. Muchos analistas han calificado estos dos anuncios como medidas de corte electoral, situación que resulta poco precisa porque un gobierno que busca continuar en el poder evidentemente buscará credit claiming mostrando a la ciudadanía los logros que ha tenido, en este sentido, toda medida sirve para realizar aquel credit claiming. Ahora bien, en las próximas presidenciales será todo un desafío para el candidato (o los candidatos) de derecha mostrar a la ciudadanía los logros gubernamentales y a la vez intentar alejarse de la figura de Sebastián Piñera, situación contraria a lo que sucedió entre Michelle Bachelet y Eduardo Frei en la pasada presidencial.

En definitiva la primera impresión solo deja en la retina aquellos dos anuncios que han sido relevados por la prensa, sin embargo, el discurso, que superó las dos horas de duración, abordó muchos otros temas como el proceso de reconstrucción, la situación económica del país –donde se destacó el buen nivel de crecimiento, la baja tasa de desempleo y la firma de tratados de libre comercio con países como Vietnam, Turquía y Malasia–, entre otros. En materia educacional, por ejemplo, solo se ratificó la línea seguida por el gobierno a través de los recientes anuncios del ministro Harald Beyer: aumento considerable de las becas, nuevo sistema de créditos con interés subsidiado del 2% anual, nueva institucionalidad, entre otros (La Tercera, 21/05).

Sin duda es recomendable dar una segunda (y tercera) lectura con calma al discurso para advertir aquellos temas que han pasado desapercibidos, sobre todo por el manejo mediático en torno al evento, pues si seguimos las teorías de agenda setting, la prensa no nos dice que pensar, pero si nos dice sobre que pensar. En este momento la agenda de medios se centra en relevar dos temas y el llamado a la unidad nacional realizado por el Presidente, aunque seguramente con el transcurso de los días emergerán lecturas más profundas. En esta línea, también resulta importante revisar con detenimiento tres estudios –con distintas metodologías y distintos resultados– que intentan dar cuenta del nivel de cumplimiento del gobierno con respecto a los anuncios realizados el año pasado.

El primer estudio es la evaluación de cumplimientos de los anuncios presidenciales realizada por el Centro Democracia y Comunidad (período 21 de mayo 2011 – 11 de mayo 2012), en base a los anuncios legislativos realizados por el Presidente. El nivel de cumplimiento se revisó en base a tres clasificaciones (cumplidos, en tramitación, sin proyecto) y dio como resultado que de 262 compromisos asumidos por el gobierno, 212 (80,9%) no se han cumplido y sólo 50 (19,1%) de las promesas se han transformado en ley –de aquellos 212 casos solo 78 presentan proyectos ingresados y 134 se encuentran sin proyecto–. El segundo estudio es el análisis de cumplimiento de anuncios de la Corporación ProyectAmérica, el cual considera un total de 44 anuncios para siete ejes estratégicos establecidos por el Presidente (crecimiento económico, empleo, seguridad ciudadana, educación, salud, superación de la pobreza y reconstrucción), de los cuales solo 23 (52,7%) fueron calificados como cumplidos. El tercero corresponde al estudio de cumplimiento del discurso del 21 de mayo de 2011 en materia legislativa, realizado por la Fundación Ciudadano Inteligente. Este estudio ofrece un análisis muy detallado por áreas y le otorga al gobierno un 56% de avance. Resulta destacable la iniciativa de la Fundación Ciudadano Inteligente porque además de ofrecer un sitio especialmente montado para mostrar de forma didáctica sus resultados, en un ejercicio de máxima transparencia ofrecen descargar las bases de datos de su estudio.

A modo de reflexión final resulta importante señalar que el tema educacional gráfica muy bien lo que ha sido este tercer mensaje del Presidente ante el Congreso Pleno. Por una parte, no se puede negar que este gobierno ha realizado avances considerables en materia educacional, quizás incluso más que los gobiernos de la Concertación, sin embargo, los estudiantes siguen en la callé, ¿por qué? Es porque mientras el movimiento estudiantil busca cambiar el modelo educacional de raíz, el gobierno solo ofrece soluciones que perfeccionan el sistema que ya existe: ninguna de las reformas en materia educacional implica un cambio radical en el funcionamiento del sistema educacional. Es por eso que cuando el Presidente rinde cuentas ante el Congreso Pleno sobre una serie de reformas educacionales que lo único que hacen es profundizar un modelo rechazado por el movimiento social, entonces es posible apreciar que este tercer mensaje evidencia que la clase política chilena sufre de una tremenda incapacidad para agregar y canalizar demandas ciudadanas. En realidad no es algo nuevo, pero resulta impresionante ver como aún no acusan recibo del malestar que existe con respecto a su incapacidad para representar.

La tormenta fue corta para el gobierno y el sol volvió a brillar a través de las nubes antes de este mensaje, pero aquella tormenta, graficada en el clima de confrontación entre gobierno y oposición, no fue por alguna reivindicación ciudadana –de las cuales hay varias en el tapete hoy por hoy– fue porque el oficialismo se atrevió a apuntar con el dedo a la figura intocable de la Concertación. Esto sugiere que esa incapacidad para representar no solo es atribuible a la derecha, sino que también a la Concertación, la cual solo parece rasgar vestiduras cuando sus intereses electorales están en juego. Toda esta incapacidad para agregar demandas ciudadanas sumada a la incapacidad que tiene la clase política para abordar con seriedad cualquier reforma al sistema político actual [3], da cuenta de un escenario donde impera un status quo terrible con una creciente desconfianza hacia los partidos políticos y cualquier otra institución democrática.

Hablar de incapacidad de agregar demandas ciudadanas es hablar de desconexión entre actores políticos y ciudadanía, entre élite y sociedad civil. La crisis de las democracias modernas y la abrumadora distancia entre gobernantes y gobernados es uno de los grandes temas (o desafíos) políticos de nuestro siglo. En este sentido Chile no se queda atrás y un ejemplo reciente y muy gráfico es la ministra Evelyn Matthei declarando a la prensa, después del discurso del 21 de mayo de este año, que este gobierno será recordado como el mejor gobierno de la historia del país. Puede que aquello sea una exageración propia de las estrategias comunicacionales estilo miente, miente que algo queda o bien puede ser una muestra de aquella desconexión terrible que tienen los políticos con la ciudadanía y la realidad del país. Resulta más plausible lo último.

N. del Editor: Se recomienda leer además “Mensaje presidencial: Piden pan, no les dan; piden queso, les dan hueso”.

PUBLICADO EN POLÍTICA NACIONAL

Notas al pie:

Documentos para descargar:

  • http://twitter.com/Jbustamante_ Jorge Bustamante

    Primero señalo que los jóvenes chilenos de un tiempo a ésta parte están mucho más en la política, porque ésto refleja que éstan preocupados de mejorarla desde la óptica de cada uno.
    Referente a la columna, la encontre objetiva y fundamentada, y desde lo objetivo y con fundamentos se puede avanzar con sólidez.
    Y hago alusión a los fundamentos para tener una base a lo que comentaré a continuación …
    Los movimientos sociales han hecho lo suyo, instalar la Educación como un pilar fundamental en la sociedad. Gracias a ésto se han podido implementar reformas para mejorar el acceso, la calidad y las becas en la Educación. Pero éstas reformas no se hacen cargo de las demandas insignias del movimiento estudiantil: Fin al lucro y gratuidad en la educación, ¿por qué? …¿Derecho es igual a gratuidad? Chile está cambiando para mejorar lo que hay que mejorar. El año 2011, millones de jóvenes salieron a las calles para exigir gratuidad y calidad en la Educación Chilena … Y poco a poco se avanza.En la constitución de Chile, la educación es un derecho gratuito, sólo en la educación primaria para la educación básica y media, y es Gratuita sólo para garantizar el acceso a todos quienes quieran educarse … Pero no en la educación secundaria y universitaria …
    En nuestro país, la Constitución Política de la República establece en el artículo 19 Nº 10:“El derecho a la educación”. La educación tiene por objeto el pleno desarrollo de la persona en las distintas etapas de su vida. Los padres tienen el derecho preferente y el deber de educar a sus hijos. Corresponderá al Estado otorgar especial protección al ejercicio de este derecho. La educación básica y la educación media son obligatorias, debiendo el Estado financiar un sistema gratuito con tal objeto, destinado a asegurar el acceso a ellas de toda la población. En el caso de la educación media este sistema, en conformidad a la ley, se extenderá hasta cumplir los 21 años de edad. Corresponderá al Estado, asimismo, fomentar el desarrollo de la educación en todos sus niveles; estimular la investigación científica y tecnológica, la creación artística y la protección e incremento del patrimonio cultural de la Nación. Es deber de la comunidad contribuir al desarrollo y perfeccionamiento de la educación
    Entonces pregunto: Si Constitucionalmente la educación es un derecho, pero éstos no son gratuitos, ¿Es posible pedir Educación gratuita, si constitucionalmente no se “podría”?, y/o ¿Es necesario cambiar la Constitución de Chile acorde al contexto que vive hoy el país para realizar los cambios que la ciudadanía pide? …¿Mi opinión? Es posible perdirla porque Chile tiene los medios necesarios para hacer una inversión en educación que ayude a desarrollar a las personas, y por consiguiente al país. Obviamente, entendiendo el contexto del país es urgente y necesario que se reforme la educación chilena. Pero hay que entender que gratuidad no es sinónimo de calidad. Si fuese así, la calidad de la educación …Entonces a modo de conclusión se puede señalar que Chile si puede entregar gratuidad que ayude a nivelar el acceso de la población a una educación de calidad reformulada en muchos ámbitos, porque por sí sola, la gratuidad no resuelve el tema de la educación que es tna complejo .

    • http://ballotage.cl/author/bastian/ Bastián González Bustamante

      Estimado Jorge:

      Muchas gracias por tu comentario. Me alegro que aprecies mi columna.

      Con respecto a tu reflexión sobre la educación concuerdo en que gratuidad no significa calidad, de hecho la experiencia demuestra que no es así. La idea de gratuidad se ha asociado hace mucho tiempo a planteles estatales, pero por ej. en Chile hay varias universidades privadas que ofrecen una educación de tremenda calidad (vienen a mi mente por ej. la Universidad Diego Portales o la Universidad Alberto Hurtado por solo mencionar un par). Al otro extremo tenemos planteles como la UTEM que tienen serios problemas administrativos y de calidad, o la misma Universidad de Chile que desde hace un par de años es apuntada con el dedo por la Contraloría debido a un gran número de irregularidades que suceden en varias de sus Facultades.

      En mi opinión el problema es un poco más profundo. El sistema de educación superior en Chile no ha sido planificado, es lo que se podría denominar como un mercado no regulado; tanto en términos de calidad como en términos de cantidad de planteles -que sin duda superan el centernar-. Falta preguntarse si un país de poco más 15 millones de habitantes necesita la cantidad de profesionales que se están produciendo año tras año.

      Es sabido que la desigualdad social en Chile es profunda, la distribución de ingresos es pavorosa. Frente a esto siento que socialmente el estudiar en la universidad se ha vuelto una obligación para poder ganar un sueldo decente. Cuando la educación solo es vista como una herramienta de movilidad social en una sociedad profundamente desigual, entonces tenemos lo que ha pasado: decenas de planteles que cobran un ojo de la cara y ofrecen educación de mala calidad porque finalmente su oferta tendrá demanda. La educación no puede suplir la falta de legislación laboral decente y un sistema de protección social potente.

      Creo que aquella es precisamente la discusión y a mi juicio va más allá de gratuidad o no gratuidad. El problema es que al movimiento estudiantil no le interesa tener esa discusión porque implica plantearse el limitar y regular el numero de universidades, cosa que va en contra de lo que buscan. Por otra parte, a la clase política tampoco le interesa pues tienen intereses involucrados: muchos están en el “negocio de las universidades”.

      Finalmente te invito a leer algo que escribí el año pasado cuando el movimiento estudiantil recién estaba tomando fuerza: http://ballotage.cl/2011/06/el-absurdo-de-la-educacion-superior-en-chile/

      Saludos!