“A la muerte se le toma de frente con valor y después se le invita a una copa”
 Edgar Allan Poe

ISSN0719-0212

El Partido Socialista de Chile: un análisis de su historia actual

Javiera ArcePor
Publicado el 8 May, 2012

Sede Partido Socialista ChileEl pasado mes de abril, el Partido Socialista de Chile (PS) cumplió 79 años de vida. Una vida que se gestó a través de las diferencias ideológicas de quiénes se conjugaron para conformar un partido socialista y latinoamericanista. Durante su historia, el PS ha estado vinculado con los más profundos cambios sociales y políticos de este país, y su valor principal ha sido la bien o mal llamada “diversidad”.

Después del golpe militar que puso fin al gobierno de uno de sus más destacados militantes, como fue Salvador Allende Gossens, la tortura y el exilio marcaron las divisiones y fragmentaciones de la colectividad. Una vez reconquistada la normalidad institucional y la democracia, el PS se transforma en la bisagra institucional entre la izquierda más radical y el centro político. En esta dinámica el PS ha logrado mantener su vigencia en el re-acomodo del sistema de partidos desde los años noventa hasta la actualidad. Sin embargo, esta labor de “bisagra” no ha dejado del todo conforme a la diversa militancia socialista, especialmente si observamos que a partir del re-establecimiento del PS durante los noventa, éste albergó a una serie de figuras políticas provenientes de las más diversas corrientes de izquierda, tales como el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), el Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU), la Izquierda Cristiana (IC), entre otros movimientos políticos que sucumbieron a la dictadura militar. Asimismo hay que considerar las profundas divisiones ideológicas que sufrió el partido en la clandestinidad, las cuales enfrentaron a socialistas renovados y a socialistas radicales, de hecho con los últimos se debió trabajar paulatinamente para su incorporación en las diversas alianzas democráticas. Estos últimos sectores donde se encontraban los grupos más radicalizados y menos proclives a generar acuerdos con el centro políticos, eran representados por el actual senador Camilo Escalona, por otra parte, los grupos más renovados eran representados por figuras como el ex senador Ricardo Núñez, Carlos Altamirano, entre otros.

No se sabe con certeza porque hasta el día de hoy el fraccionamiento interno en el PS se mantiene, pues las diferencias ideológicas de los ochenta han sido superadas con creces. Nadie pondrá en duda el proceso de renovación socialista mundial y la incorporación de la tienda a la Internacional Socialista (asociación que vincula a todos los partidos de vertientes socialistas, progresistas y socialdemócratas del mundo). Al parecer desde aquellos años ochenta la discusión ideológica ha pasado silenciosa y el acostumbramiento a la lógica de mercado del sistema político, económico y social chileno, sumado a la gran cantidad de militancia que ingresó al Partido Socialista de Chile, con falencias doctrinarias e ideológicas, han terminado por debilitar el sustento político de esta tienda y su enjambre popular de antaño.

Hoy en día el PS se encuentra realizando alianzas con el centro político, de una manera impensada hace treinta años atrás, generando una colaboración política con la Democracia Cristiana, partido que en sus inicios se encontraba muy lejos de la posibilidad de hacer alianzas con un partido marxista como lo fue en un momento el PS en los años setena y ochenta. Asimismo es importante considerar la mala presentación de este eje supuestamente “histórico”, que no ha hecho más que confundir tanto a la militancia socialista y simpatizantes, como también al electorado. En definitiva para ser strong>una alianza que solamente ofrece volver al poder con Bachelet, pues más allá de eso hay una ausencia brutal de propuestas programáticas.

Otro aspecto que no se puede soslayar en el análisis retrospectivo del PS es la profunda falta de democracia interna. Las distintas familias-agrupaciones (lotes), se han caracterizado por monopolizar la competencia interna. Sin embargo, a lo largo de estos 22 años de democracia, sólo dos tendencias han alcanzado la dirección nacional del partido, la Nueva Izquierda y la Renovación Socialista (el senador Escalona y el ex senador Núñez respectivamente). Han existido algunas excepciones, pero como dice el dicho “una sola golondrina no hace verano”. El monopolio de la “mayoría” ha obligado a otras tendencias menores a subyugarse al mandato de los “grandes” y a sus posiciones políticas, dejando a un costado, y por lo general olvidadas, las ideas de cambio social. Cabe recordar, además, las sensibles renuncias que tuvo el PS durante el año 2009, que evidenciaron una profunda falta de democracia y un absolutismo en la gestión de Escalona, quién en ese entonces había protagonizado un mediático altercado con el presidente del PRSD, José Antonio Gómez, durante la “primaria presidencial” que daba por ganador a Eduardo Frei. Las renuncias más sentidas fueron la del ex Ministro de Educación Jorge Arrate, quien posteriormente fue candidato presidencial, y las renuncias de Carlos Ominami y Marco Enríquez-Ominami, quiénes abandonaron el partido para levantar la candidatura de éste último, obteniendo un gran resultado electoral que socavó profundamente la votación de Eduardo Frei, el candidato de la Concertación y del “socialismo oficialista”.

Ahora bien, la falta de credibilidad institucional en Chile ha tocado con fuerza no sólo al gobierno sino también a la oposición. El “anti politicismo pinochetista” ha re-sonado con fuerza en las cabezas de chilenos y chilenas, haciendo que los ciudadanos hayan perdido por completo el interés en participar y/o informarse sobre los temas políticos, los cuales por cierto son de gran relevancia nacional. Frases como “detesto la política” o “no me gustan los políticos porque son todos malos y corruptos” se hacen cada vez más frecuentes. En este sentido y considerando un escenario con una inscripción automática y un voto voluntario, como el que se aproxima, el futuro resulta incierto. En este marco, ¿qué ha hecho el PS para generar una identidad al interior del sistema de partidos chilenos? Lamentablemente nada, sólo ha logrado confundir a su electorado. En materia ideológica el partido que antiguamente reunió a “obreros e intelectuales” ni siquiera ha logrado mantener ese sello en las capas sociales, por otra parte, el PS ha sido visto por una buena parte de su militancia como una canal de ascenso social rápido, como una suerte de valor agregado a las mediocres profesiones de algunos militantes, o incluso a su mediocre desempeño universitario. Cabe destacar que este rasgo no es exclusivo del PS sino también de la DC, del PPD y del PRSD, de toda la Concertación en realidad.

El Partido Socialista de Chile debe tratar de enmendar estos errores, saber conquistar a la nueva base social y diversificar a sus representantes. Debe ser capaz de encantar a la posible militancia que se encuentra en las poblaciones y en las universidades, no a través de la capacidad de emplear y usufructuar del Estado, sino a través del cambio social que Chile necesita para dejar de ser una sociedad escandalosamente desigual como es ahora y luchar por una integración plena de Chile con América Latina. Si el PS sigue en la senda de aplastar a las minorías, solo logrará constituirse como un partido homogéneo y sin capacidad de diálogo, marcado por los conflictos internos y las desavenencias. Lo más probable es que para gobernar durante esta difícil etapa que se avecina, se recurra a algún histórico, ante lo cual no cabe duda de que la pelea mayor será entre Escalona y Núñez. En este escenario las generaciones más jóvenes, incapaces de unirse y reclamar lo que por derecho les pertenece, serán nuevamente desplazadas a un lado. Es de esperar que cualquiera de los dos históricos pueda re-ordenar el complejo y dañado estado en que se encuentran las relaciones políticas al interior del partido, de lo contrario el PS no subirá de su 10% histórico de representación y estará condenado a ser un partido que vive de su historia pasada, pero carece de un futuro claro.

PUBLICADO EN POLÍTICA NACIONAL

  • @ZeFALOpodO1

    Harto light el análisis… un tironcito de orejas, un consejo y una pinceladita de historia. El cuento es más crítico y más simple. Un ps sin ideología alguna, incapaz de articular modelos de cambio social, sin base social y presa de caudillismos e intereses personales, no puede más que ser clientelista y un partido burocrático y administrador del status quo en el peor sentido.
    Hay suficiente intelectualidad de izquierda en el país – que el ps no sabe y no puede captar por su hermetismo y monismo, la diversidad es meramente discurso y lucha interna por el poder – y hay también fuerzas renovadas con discurso, propuesta e ideología, pero sin experiencia como la izquierda autónoma que corresponden a fragmentaciones de una tradición que el ps debería haber sabido escuchar, representar y acoger. El ps tiene su base social hoy en una clase media liberal y participante al menos en los hechos del libre mercado, no tiene base popular y los intereses de ambos grupos suelen estar en conflicto, de ahí la esquizofrenia que exhiben sus dirigentes. Avalando por ejemplo la RT que presenta Piñera bajo la excusa de acoger la idea de legislar, en algo que hace mucho rato supero el acomodaticio principio de Alywin del mal menor.

  • http://twitter.com/javiarce Javiera

    Estimado:

    Tengo una visión distinta a tu comentario. No entiendo por qué partes agrediendo, si después refuerzas lo que digo en el artículo.  El Partido Socialista está sosteniendo una crisis desde la última elección presidencial, precisamente causada por esta falta de reflexión política generada principalmente por esta militancia con ganas de ascender socialmente y despreocuparse de conocer la doctrina sobre la cual se sustenta el PS. También hago mención a que esta diversidad (que enriquece el debate político), está siendo aplastada por la mayoría. Realmente no entiendo tu crítica. Saludos y gracias por leer mi artículo. 

  • @ZeFALOpodO1

    Gracias por leer el comentario, y sólo para aclarar, no es una agresión es una evaluación o un juicio, que claro no es de pleno acuerdo con el contenido, pero no comporta agresión ni en forma ni en fondo. Sin embargo puede ser interpretable, como la coincidencia que señalas entre mi comentario y el artículo.
    En mi caso no veo en la diversidad del ps un aporte a nada, pues como digo no se traduce en nada – no es inclusiva ni incluyente – y las ‘mayorías’ que mencionas no son ideológicas ni programáticas sino de bloques con intereses creados – poder – finalmente el divorcio entre la base político ideológica del ps con su base sociológica – una en clases medias y eventualmente altas y la otra en las populares con necesidades y agendas propias – es uno de los principales rasgos de su quietismo y clausura.
    Slds.

  • http://twitter.com/javiarce Javiera

    Estimado: Entiendo a lo que te refieres, pero insisto en que esa diversidad de antaño se perdió, y que las diferencias ideológicas simplemente no existen. (Deberé ser más clara para la próxima).
    Mi crítica principal es a la falta de formación de los militantes. Si bien (y conozco muy de cerca la experiencia), se ha intentado trabajar en formación doctrinaria, son solo pequeños grupos de personas las interesadas en participar, y lamentablemente existen incluso dirigentes, que no tienen idea cómo se formó el PS de Chile, algunos se extrapolan a declararlo marxista (cosa que pasó después de 30 años desde su fundación), y otros-as inclusive han hablado de su “origen francés”, lejos es lo más desalentador que escuché alguna vez en el debate político. Hoy en día, y lo vuelvo a reiterar, el PS debe ser capaz de analizar cual es su posición dentro del Sistema de Partidos chileno, y hacia donde quiere ir, pero sin doctrina no hay posicionamiento político. Saludos y gracias por leer y comentar mi artículo.

  • http://ballotage.cl/author/bastian/ Bastián González Bustamante

    Un análisis crudo y valiente, sin duda necesario. Me gusta mucho esta frase: “el PS ha sido visto por una buena parte de su militancia como
    una canal de ascenso social rápido, como una suerte de valor agregado a
    las mediocres profesiones de algunos militantes, o incluso a su mediocre
    desempeño universitario.” Y claro que se reproduce en los demás partidos.

    Felicitaciones por la claridad y el coraje para escribir algo que no muchos se atreven a decir.

  • http://twitter.com/javiarce Javiera

    Muchas gracias Bastián por tus palabras, entregan coraje para seguir escribiendo sobre estos asuntos. Este tiempo es de los “políticamente incorrectos”. Un abrazo

  • http://www.facebook.com/profile.php?id=613474636 Daniel Escobar R.

    Interesante columna y un atisbo de crítica interna que viene de alguien que está dentro del grupo que ha validado estas prácticas, se valora y es una luz de esperanza. 
    Me parece que este partido tiene clara su función dentro del esquema político del país, la tuvo también cuando “había” que desvincularse del mundo social, eliminar los grupos revolucionarios (Marcelo Schilling, Oficina) y se constituyó en garante de las mayores herencias políticas, económicas y sociales del pinochetismo. Hoy su función principal es recuperar una cuota de poder perdida, pero no es algo que lo altere mucho la verdad puesto que su concentración de clase está en el parlamento; adelantando así SU DERROTA GIGANTE en las próximas elecciones municipales, salvo los fundos de algunos como San Miguel o como usted bien sabe, El Bosque, ambos ejemplos simplemente.
    Este partido esta caduco, venció, capotó pero NO para los intereses de la gran mayoría militante, sino que para los intereses, las ideas, las necesidades, la VIDA de la gran mayoría de la sociedad chilena. Es un tema ideológico imposible de abordar con generaciones que están absolutamente desconectadas de la sociedad (Salvo el mundo estudiantil pero en esa burbuja se quedan, y uno que otro sindicalista); profundamente vagas teóricamente; es cuestión de mirar como persiguen “justicia social e igualdad” en un partido históricamente de izquierda socialista. Las experiencias atómicas de izquierda socialista han sido reducidas simplemente a testimonios trasnochados o piezas de museo de alguna gesta libertaria de antaño o caricaturizados como “la minoría marxista o ultrones”. 
    El partido vive de una manera cómoda a los intereses de sus dueños, no cambiará, no tiene porque hacerlo, si usted y muchos quieren recuperarlo; lo primero que deben realizar es un programa de formación política que llame a la PREMILITANCIA a TODOS LOS MILITANTES del partido desde Escalona, Melo, Nuñez, hasta el último militante inscrito o el último militanto que usan para las elecciones. 

    Interesante columna.

    Saludos!

    • http://twitter.com/javiarce Javiera

      Hola Daniel. Muchas gracias por tu profundo comentario. Por mi parte, estoy viviendo en Valparaíso, y dimos una lucha incansable para poder sacar la mafia y corrupción que existe en esta ciudad, nos fue mal, perdimos, pero nos encontramos entablando diversos proyectos orientados a organizarnos y ayudar a formar educación popular. Está claro que la militancia necesita incluso esta formación premilitante, es una necesidad, pero estoy tan lejos de influir en el poder, que solo me queda mi espacio barrial, aún así, estoy trabajando para cambiar las cosas.

      Espero por el bien de las instituciones políticas de Chile que esta situación se revierta, sino estaremos condenados al fracaso.

      Saludos, 

  • Alejandocs

    interesante tu articulo, es precisamente esto lo que queremos recobrar en el partido: la capacidad de debatir, de reflexionar respecto del Pais que deseamos construir bajo una mirada  social democrata y no mercantilista. Respeto al Senador Escalona sin embargo pienso que en los ultimos 2 años no ha estado  a la altura de su historia personal, siempre ligada a la defensa  de los mas altosideales socialistas.

    • http://twitter.com/javiarce Javiera

      Muchas gracias Alejandro por leer  y comentar mi columna. En efecto estoy de acuerdo con lo que planteas, pero hay que trabajar para robustecer la figura institucional del maltratado PS. Saludos.

      • @Homaros21

        Queda clara la diferenciación y/o herencia sindicalista al interior del partido
        Entre los herederos de Escalona y Núñez- actualmente traducido a Andrade con algunas diferencias- pero lo que realmente genera una inquietud que trastorna a quienes aun no decidimos formar parte militante activa de un partido es la eterna disputa entre poder y ego que prima por sobre ideologías que apunten a una resolución conflictiva a nivel de mejora de imagen corporativa y una integración con aires renovados por mentes pensantes y decididas a conquistar terrenos prohibidos y muchas veces negados por las mismas maestrías jerarquizadas al interior del partido.
        Buena columna Javiera y gracias, saludos.

  • Fidel

    “el PS ha sido visto por una buena parte de su militancia como  una canal de ascenso social rápido, como una suerte de valor agregado a  las mediocres profesiones de algunos militantes, o incluso a su mediocre desempeño universitario.” Parece descripción de la autora de este artículo….