Viernes 24 de Noviembre de 2017

Venezuela: explicando la tragedia política y económica

Por: Fátima Chirinos Alva - 20-07-2017

A lo largo y ancho de la geografía venezolana, el país está siendo sacudido por una explosión de protestas y saqueos protagonizados por sectores de la población que reclaman el acceso a los alimentos, a las medicinas y a una calidad de vida digna. Explosión que deriva de la imposibilidad que tienen la mayor parte de los ciudadanos de cubrir el precio de los pocos alimentos disponibles con sus actuales ingresos. La inflación en Venezuela es tan galopante que se necesitan más de 10 salarios mínimos para tener acceso a la canasta alimentaria.

En este sentido, se hace necesario tratar de comprender la actual situación del país desde todas las aristas, no sólo a nivel económico, sino también a nivel político y social. Una crisis de proporciones, que ha conllevado a un alzamiento cívico de más de 100 días y que ha dejado un saldo de 111 fallecidos.

Crisis político-institucional

Para tratar este punto es importante recordar que antes de las últimas elecciones legislativas (diciembre 2015), todos los partidos políticos de Venezuela opositores al chavismo llevaron a cabo una gran alianza a la que denominaron “Mesa de la Unidad Democrática” (MUD). En Venezuela, la situación de escasez y los altos niveles de inflación conllevaron a que el oficialismo perdiera dichas elecciones por un amplio margen. Luego, a sabiendas de que la oposición ganaría el control absoluto de la Asamblea Nacional (equivalente a la Cámara de Diputados) y antes de la toma de protesta de los nuevos diputados electos, Nicolás Maduro decidió reformar el Tribunal Supremo de Justicia (semejante a la Corte Suprema) para incrementar el número de magistrados y tener un control absoluto del poder judicial.

El conflicto fue aumentando hasta el punto que, para abril de 2017, el poder judicial decidió anular las competencias de la Asamblea Nacional y traspasarlas a su jurisdicción (aunado a la asunción de poderes extraordinarios en materia penal, militar, económica, social, política y civil por parte de Nicolás Maduro). Generando una crisis institucional sin parangón, junto con a un alzamiento cívico caracterizado por protestas mayormente pacíficas.

En medio de estas protestas y ante la profunda crisis social y económica, retratada en la escasez de alimentos y medicinas, creciente inseguridad y la recesión más larga y profunda de la historia contemporánea venezolana, el oficialismo ha recurrido a una nueva estrategia para mantenerse en el poder: convocar a una Asamblea Nacional Constituyente. Con el objetivo de transformar el Estado y crear un nuevo ordenamiento jurídico [1]. Dicha convocatoria se caracteriza por ser inconstitucional debido a que viola el derecho a la consulta popular de acceder o no a una Asamblea Nacional Constituyente.

¿Cómo la debilidad institucional conlleva a la crisis social?

La literatura señala que instituciones débiles son el motor central de la fragilidad del Estado, ya que los sistemas políticos estables tienen instituciones que se refuerzan mutuamente y son capaces de manejar las tensiones sin que la población recurra a la violencia. Para comprender mejor esta debilidad del Estado, es importante entender dónde hay inestabilidad en las instituciones, las cuales pueden estar relacionadas con los incentivos que gobiernan el comportamiento de los grupos sociales, en particular con aquellos que detentan poder político. De esta manera, la teoría nos muestra que los mecanismos de elección del poder, el control del Estado por parte del Ejecutivo y la participación pública en procesos políticos son los tres componentes principales que explican la debilidad institucional.

Aunado a una debilidad institucional, los factores económicos tienen gran impacto en la fragilidad del Estado pero sus efectos son menos significativos que el impacto de las instituciones, ya que el desarrollo económico no es un requisito per se para prevenir la fragilidad de un Estado, aunque dramáticas caídas en la tasa de crecimiento de la economía conllevaría a que el desarrollo institucional del país sea más difícil que de otra manera. El gráfico 1 muestra cómo ha sido el deterioro de la calidad de las instituciones en Venezuela desde el 2006.

GRÁFICO 1. Calidad institucional y Participación política en Venezuela

Fuente: Banco Mundial, World Economic Forum.

Se puede observar que el nivel de la calidad de las instituciones ha empeorado desde 2010, donde se observa una caída significativa en el indicador. Y es que, las desobediencias a la Constitución, la presión permanente del Poder Ejecutivo sobre los otros poderes, el propio funcionamiento bicefálico del Ejecutivo, los ataques abiertos (o solapados) a la prensa, entre otros; son manifestaciones de la fragilidad del Estado. Estas, vuelven vulnerables tanto a las instituciones como a la sociedad, y determinan que las adversidades sufridas por los ciudadanos, en áreas tan básicas como seguridad, desempleo, economía, educación y salud; queden sin la debida respuesta.

En este sentido, el conflicto social y violento es la manifestación última de la fragilidad del Estado. Aspectos que también pueden ser un factor impulsor de la misma. Esto se debe a la reducción de los niveles del PIB, al incremento de la presión sobre las instituciones políticas y a las tensiones sociales que a menudo llegan a la prominencia como resultado de conflictos violentos.

El gráfico 2 muestra lo reseñado anteriormente. Es decir, se evidencia que en el país un incremento en los niveles del PIB per cápita conlleva a una disminución en la inestabilidad social , y viceversa.

GRÁFICO 2. PIB per cápita vs Número de Protestas en Venezuela 2010-2017

Fuente: Observatorio Venezolano de Conflictividad Social, FMI.

Crisis económica

La crisis en Venezuela es de unas proporciones que difícilmente nos podemos imaginar. Para tener una idea de los problemas que enfrenta, veamos tres cosas: su producción (PIB), su inflación y su dependencia del petróleo. Aunque el Banco Central de Venezuela aún no ha publicado las estadísticas sobre estos y otros principales indicadores macroeconómicos, la cotidianidad muestra que esta crisis no se detiene.

El crecimiento económico implica estabilidad, es decir, mayores ingresos generan mayores inversiones y, por ende, más empleo y más producción. En Venezuela este crecimiento siempre se ha visto comprometido, sobre todo desde el inicio de la crisis económica en 2014. En este sentido, la evolución del PIB de Venezuela es ciertamente preocupante en los últimos cuatro años. Según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), la producción de bienes y servicios en el país caerá en 7,4% para finales de 2017, mientras que para el año próximo se espera una contracción adicional de 4,10%.

Aunado a esto, es importante señalar el papel que ha tenido la política monetaria. Entre una de las funciones que la Constitución le asigna al Banco Central se encuentra la estabilidad de los precios y la preservación del valor interno y externo de la moneda. Sobre esto, hay que admitir que el Instituto Emisor no puede cumplir por sí solo esas responsabilidades, ya que buena parte está condicionado por la política económica del Gobierno en cuanto a producción nacional, gastos sociales, sistema cambiario, importaciones, exportaciones y gasto fiscal.

En este sentido, está demostrado que si en la economía existe más dinero que productos para comprar, la escasez produce aumentos de precios, tal como se observa con los índices de inflación del país. Aunque el Banco Central aún no ha publicado las estadísticas sobre el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INCP), la cotidianidad muestra que la inflación se acelera y continúa siendo un problema grave para el país. Parte de esta problemática se observa precisamente por el incremento en la impresión de monedas y billetes (o liquidez monetaria).

De acuerdo al índice de precios que publica la Asamblea Nacional, la inflación acumula 176% en lo que va de 2017, con un promedio de 18,5% mensual. Por su parte, el FMI prevé una inflación de 720,4% para 2017, mientras que para 2018 espera que sea de 2.068,49%.  Esto, debido a un incremento masivo de la liquidez monetaria, ya que un incremento constante de la cantidad de dinero circulando en la economía, en medio de una profunda recesión, resulta en más bolívares persiguiendo cada vez menos productos y servicios.

En el primer semestre de 2017, el crecimiento de la liquidez se aceleró, pasando de Bs. 10,4 billones en diciembre de 2016 a Bs. 20 billones en junio de 2017, lo que revela que en sólo 6 meses la liquidez se duplicó. Asimismo, entre el primer semestre de 2016 y el primer semestre de 2017 la liquidez creció 299%, tal como lo muestra el gráfico 4.

GRÁFICO 3. Variación % liquidez monetaria primer semestre (1998-2017)

Fuente: BCV.

Por otra parte, cuando se habla de gasto público, los impuestos y el presupuesto del país surge la definición más conocida de “política fiscal”. Asunto clave para Venezuela por su gran exposición a los cambios en los precios del petróleo en los últimos años.

Países como Chile, Perú, Colombia, Brasil y Argentina son estados que generan condiciones económicas estables, tendientes a generar más oportunidades mediante la aplicación de políticas coherentes en beneficio de los ciudadanos. En Venezuela ha ocurrido exactamente lo contrario, desde el inicio de la explotación petrolera donde se registraron períodos de notables bonanzas, nunca se establecieron políticas fiscales eficientes y la principal razón está en la falta de continuidad de las mismas. Es decir, estas políticas cambiaban dentro de un mismo período gubernamental o apenas llegaba un nuevo gobierno se sustituían. De esta manera, sólo se ha establecido un sistema inestable que no ha permitido para el país una estructura económica que genere crecimiento a largo plazo. Un ejemplo de ello ha sido las variaciones registradas en el Impuesto de Valor Agregado (IVA).

Dicho impuesto usa como base imponible los precios de los bienes y servicios que se ofrecen en la economía. En este sentido, la variación de los montos de recaudación del IVA son un indicador aproximado de la dirección y la magnitud en la variación de los precios. Aunque aún no se publican las estadísticas de junio, la recaudación del IVA hasta mayo ya indica que, durante el primer semestre de 2017, tuvo el incremento intersemestral (variación entre primer semestre 2016 y primer semestre de 2017) más alto registrado, con un incremento de 177%.

GRÁFICO 4. Variación intersemestral del IVA

FUENTE: BCV.     

*Hasta mayo de 2017

Cabe destacar que una economía en medio de una profunda recesión como la que atraviesa Venezuela, la recaudación tributaria debería estar cayendo, como consecuencia de la caída en la actividad comercial. Sin embargo, el acelerado crecimiento en el flujo de bolívares que ingresan mes a mes en la economía venezolana, altera los precios de la economía e incrementa –artificialmente- la recaudación tributaria. No es posible conocer cómo ha variado la recaudación tributaria real, debido a que se desconoce el INPC, pero tomando como referencia el índice publicado por la AN, la recaudación tributaria se habría contraído alrededor de 40%.

Todo lo anterior demuestra que la política fiscal no ha logrado mucho, debido a los altos índices de inflación que el país viene presentando hace varios años, siendo esta la más alta de Latinoamérica. Los constantes controles de precios y el posterior desabastecimiento de productos han demostrado la poca efectividad de estas medidas aplicadas por el gobierno, generando un decrecimiento en el nivel de vida de los venezolanos.

Por otro lado, el gobierno mantiene las políticas públicas enfocadas en el dominio del sector público en detrimento del sector privado. Además, la caída de los ingresos en divisas (por la caída del precio y de la producción petrolera) han reducido drásticamente las importaciones. En estas condiciones, la oferta de bienes y servicios en el país no se ha recuperado, al tiempo de que la liquidez monetaria se sigue expandiendo y aumentando la tasa a la que crece, lo que augura que en 2017 la economía terminará el año aún más deteriorada que en 2016.

Ver en inglés / See in English

Nota al pie

  • [1] Artículos 347 y 348 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.


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